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Martes 29 Abril, 2014

Consecuencias del No a la Ley de Solidaridad Tributaria. Ganadores y perdedores


El NO a la reforma tributaria

Las decisiones siempre tienen consecuencias. ¿Cuáles fueron las del No a la Ley de Solidaridad Tributaria? El propósito de este artículo es puntualizar algunas de ellas.
La pérdida de valor de la deuda costarricense:
El Ministerio de Hacienda informó que la colocación más reciente de bonos en el mercado internacional requirió una tasa de interés del 7%, en lugar del 5,5% que se obtuvo en la anterior. Esto significa que los bonos de la deuda pública costarricense perdieron valor, para compensar el aumento en el rendimiento. También la diferencia entre las tasas de interés de los bonos de Costa Rica se amplió respecto a Estados Unidos.
El mercado financiero nos confirma así que somos una inversión más riesgosa. Se debe a que tenemos un déficit fiscal creciente y sin control.
Los perdedores:
Los principales perdedores son tres: los fondos de pensiones, los deudores del sistema financiero y los pequeños y medianos empresarios que no tienen acceso al mercado financiero internacional.
Los fondos de pensiones, incluida la Caja, pierden porque la mayoría de sus recursos están invertidos en bonos del gobierno, cuyo valor disminuye. Es una pérdida para todos los asalariados que están ahorrando para financiar su pensión futura. Esta pérdida es además regresiva, porque afecta primordialmente a los asalariados que no tienen otro ahorro.
Los deudores del sistema financiero pierden porque el alza en las tasas de interés les obligará a hacer pagos más altos para cumplir con sus obligaciones. Hay que tomar en cuenta que el endeudamiento de los costarricenses, y en especial el de los grupos medios, es muy elevado, por lo que el impacto es importante.
Finalmente, pierden los medianos y pequeños empresarios que no tienen acceso al mercado internacional. Los grandes no pierden, porque no requieren financiarse en nuestro sistema bancario si las opciones son mejores fuera del país.
Los ganadores
El Sí a la Ley de Solidaridad Tributaria habría permitido tener un déficit fiscal sostenible, que no fuese obstáculo para el bienestar de las mayorías ni para el crecimiento de la economía. ¿Quién ganó con el No?
El proyecto gravaba los ingresos financieros con una tasa uniforme del 15%, en lugar de la diversidad de tasas que tenemos actualmente, así como las ganancias de capital y la “banca de maletín”. A quienes tienen sus ingresos de esa fuente les beneficia directamente que no se aprobara la reforma. A esta ganancia hay que agregar que el aumento de las tasas de interés les abre una opción de mayor rentabilidad para sus inversiones.
También se benefician del rechazo los asalariados de altos ingresos, pocos pero muy influyentes, pues el proyecto proponía una tasa más elevada del impuesto sobre la renta para ellos.
Los responsables:
Identificar los responsables es importante para quienes tienen que definir la estrategia para los próximos pasos.
La negociación de la reforma involucró a casi todos los grupos organizados de la sociedad y los partidos políticos con representación en la Asamblea Legislativa. No incluyó, sin embargo, a grupos poderosos que se movieron entre bambalinas y que incluían precisamente a los sectores financieros y a los asalariados altos del sector público y del privado. A pesar de la aprobación de la Ley en primer debate, la Sala IV devolvió el proyecto por razones formales; a ellos y a los diputados que rechazaron la reforma les corresponde una parte muy importante de la responsabilidad.

Fernando Herrero