Leiner Vargas

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Martes 6 Mayo, 2014

Con un uso inadecuado de redes sociales y falencias de comunicación, la Presidenta no supo abonar su capital político y no logró hacer química con la sociedad


Reflexiones

El Gobierno Chinchilla Miranda

Ha sido nuestra primera mujer en alcanzar la presidencia del país; su principal promesa de campaña, atacar la inseguridad ciudadana y avanzar en el desarrollo de programas sociales tales como Avancemos, Manos a la Obra y la Red de Cuido.
Se montó en una política económica claramente heredada de su predecesor, Óscar Arias, con fuerte énfasis en la apertura y la integración comercial al exterior. Su Gobierno encontró una difícil situación económica internacional, producto de la crisis financiera internacional y un ciclo de finanzas públicas muy endebles en el Gobierno central.
El país sufrió con la ampliación del desempleo, aumento de la desigualdad y una herencia de una espiral automática de crecimiento de salarios, pensiones y transferencias del Estado, comprometidas desde el ciclo de Gobierno anterior.
Agotó su capital político rápidamente entre conflictos y crisis de Gobierno que van desde la desafortunada platina, los huecos y alcantarillas, la trocha, la refinería china y por supuesto, la carretera a San Ramón.
Con un uso inadecuado de redes sociales y falencias de comunicación, la Presidenta no supo abonar su capital político y no logró hacer química con la sociedad costarricense, sobre todo, en la segunda parte de su Gobierno.
Tampoco contó con figuras fuertes e inclusivas en sus vicepresidencias, ninguna de ellas logró amalgamar suficiente capital político para organizar y orientar adecuadamente el gabinete, dejando a la Presidenta muchas veces sola y aislada entre la crítica de la prensa y la ciudadanía.
A pesar de haber logrado mucha más efectividad que su antecesor, en sus promesas de campaña, la Presidenta saliente no tiene una nota favorable al final de su periodo. En la lista de sus logros quedará muy claro su aporte al fortalecimiento de la seguridad ciudadana, su firmeza al actuar en el marco del conflicto con Nicaragua y su vocación a favor de los niños, niñas y adultos mayores.
De sus ministros y autoridades de Gobierno, por supuesto sobresalen el Ministro de Seguridad, el de Educación y el Presidente Ejecutivo del INCOFER, que lograron una cadena larga de resultados, que si bien son pequeños logros de cara a los desafíos de las carteras e instituciones, son avances claros en la dirección correcta. De sus principales yerros, el Ministerio de Obras Públicas, RACSA y RECOPE, se destacan.
En conclusión, podríamos decir que el Gobierno no fue todo lo que esperábamos de la primera mujer presidenta de la historia del país. En un país cada día más fraccionado políticamente, tampoco la oposición pudiese llevarse una buena nota por su escasa capacidad propositiva.
Serán la historia y los hechos los que den cuenta de mayores detalles de las razones por las cuales, teniendo suficiente mandato y una clara voluntad de Gobierno, la señora Chinchilla tiene una nota no satisfactoria al finalizar su gestión.


Leiner Vargas Alfaro

www.leinervargas.com