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Sábado 7 Agosto, 2010

El éxito: el empresario - el ser humano de hoy

Mucho se ha escuchado acerca de los empresarios, pero realmente poco se ha caracterizado por señalar los aspectos reales por los cuales atraviesan, hasta llegar a ser grandes empresarios. Toda empresa tiene sus inicios partiendo de tres características: la idea, el dinero y finalmente su administración-acción.
Podemos haber escuchado que se les llama “emprendedores” a los que tienen las ideas y/o el concepto de un producto o servicio a realizarse; un inversionista al que pone en la canasta los recursos económicos necesarios para el arranque y sostenimiento inicial del negocio y, finalmente y no menos importante, la(s) persona(s) que se va(n) a encargar de administrar el nuevo negocio que ha de emprenderse.
Conocemos sobre las típicas características que se deben tener para lograr ser exitosos empresarios, como lo son: emprendedor, motivador, visionario, creativo, disciplinado, constante, honrado, amor hacia el trabajo, líder, humano, integrador de elementos internos y externos a la empresa, respeto a la ecología, prudente, paciente, perseverante, cooperador y por último disposición de servicio-sentido-responsabilidad social.
Soy testigo de que se deben asumir posiciones en las empresas y son las mismas que, como en la vida, los seres humanos debemos practicar para lograr lo que se desea con éxito, por ejemplo: si cometo un error, aceptarlo para aprender la lección y no asumir la acostumbrada posición del mediocre: “no fue mi culpa”; o sea es el socio o el (la) compañero(a) quien ha fracasado; además distinguir que la adversidad es el mejor de los maestros y no asumir la posición sintiéndose víctima ante la adversidad; es así entonces que un empresario o ser humano exitoso conoce que el resultado de las cosas depende de él y no de la buena o mala suerte que pueda existir ante cualquier situación.
Hoy, luego de haber colaborado en empresas e instituciones en función gerencial, denoto un divorcio entre lo que se desea como empresario y como persona; primero se están dejando de lado aspectos como pensar en el beneficio de la sociedad, convivir sanamente en pro de esa economía que nos afecta positiva o negativamente a todos; asumir posiciones de equipo y no esconderme en islas para no evidenciar mi “camiseta” en pro de ella.
¿Qué está pasando? Muy sencillo, en efecto se nos han olvidado principios tales como: empatía, responsabilidad, disciplina, justicia, orden, equidad, respeto y espíritu de equipo.
Otros aspectos para mejorar la condición de persona y de empresario son precisamente el promover el desarrollo de la gente y no el controlar los resultados, influir en el pensamiento positivo hacia el trabajo y no en juntar un grupo inapropiado en la organización, concentrarse en los problemas más que en los simples objetivos, actuar como compañero más que como jefe o empresario.
El ser humano nace para triunfar, pues hemos sido creados para alcanzar todas nuestras metas, nuestros retos, para alcanzar el éxito; Pero, ¿qué es el éxito?; varía de persona a persona, para un estudiante quizás el éxito es obtener buenas calificaciones, para un deportista quizá ganar un campeonato, para un empresario tal vez ganar mucho dinero con sus empresas… Para usted, ¿qué es el éxito? Por ello es en esas metas donde reside el éxito verdadero, ya este es todo aquello que puede hacer, ser o tener. Tenemos la palabra.

Gonzalo Villalta Gewurtz
Consultor nacional e internacional
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