Enviar

El abandono del agro, la desintegración familiar, la pérdida de valores y la brecha entre ricos y pobres, entre otros, crearon un caldo de cultivo para la penetración del narcotráfico

El caldo de cultivo para la drogadicción

Fenómenos que golpearon fuertemente a la sociedad costarricense han producido un clima propicio para que el narcotráfico impulsara la adicción a la piedra del crack en una porción considerable de la población. Según la ministra de Seguridad, Janina del Vecchio, son cerca de 200 mil personas las víctimas de ese flagelo, quienes a su vez afectan a muchísimos más.
El abandono del agro, ocasionado por desacertadas políticas que obligaron a muchos a integrarse a los anillos de miseria en las ciudades, la desintegración familiar, la pérdida de valores, la falta de equidad que ensanchó la brecha entre ricos y pobres aumentando la pobreza extrema y minando la clase media, entre otros fenómenos, crearon un caldo de cultivo en el que se propagó con mayor facilidad la droga.
Ahora, además de corregir la problemática social se debe combatir la violencia, incrementada por la adicción al crack que induce a quienes lo consumen a robos o hurtos con tal de conseguir el dinero que no tienen para adquirir esa droga.
“Las adicciones están matando a nuestra juventud” dice la ministra Del Vecchio. Se realizan esfuerzos para profesionalizar a nuestra policía, se contratan nuevos oficiales y se incrementa el número de motocicletas y patrullas. Se encarga a la Fuerza Pública de levantar censos de vidas y costumbres en cada comunidad para identificar a la gente.
Los cambios producidos en la sociedad favorecieron que la droga, que antes solo transitaba por territorio nacional hacia el Norte, ahora se consuma también aquí. Combatirlo costará un gran esfuerzo que debe realizarse hasta donde sea necesario.
Esta difícil y compleja tarea actual se origina en el desacierto de quienes propiciaron la descomposición social durante años sin medir consecuencias. Varios gobiernos y otros actores de la sociedad cargan sobre sus espaldas el peso de esa responsabilidad.
Hoy deberán dedicarse más recursos al combate de las drogas y reencauzar a Costa Rica por el camino de la educación y el progreso. La inversión deberá hacerse también para reactivar el agro, combatir la pobreza y promover la movilidad social. Crear empleo y producir una reforma a fondo del sistema educativo aumentando también su presupuesto serán parte de las medidas que coadyuvarán a la dura tarea que tendrá que desarrollar el Ministerio Público en el combate a la drogadicción.
Ver comentarios