En el caso del Pentágono, los militares se han comprometido a adquirir hasta 3 gigavatios de capacidad renovable antes de 2025. Bloomberg/La República

 Un importante actor en el ámbito de la energía renovable en los Estados Unidos es una construcción de cinco lados ubicada en Virginia a la que suele relacionarse más con el despliegue de energía que con su consumo.
El Departamento de Defensa de los Estados Unidos es el segundo mayor comprador de electricidad renovable por medio de acuerdos que tienen por objeto asegurarse el abastecimiento a largo plazo y proporcionar incentivos a las firmas desarrolladoras de proyectos solares y eólicos, según una base de datos de más de 600 acuerdos de compra-venta con empresas que analizó Bloomberg New Energy Finance. Sólo Google es un mayor comprador. La revelación proporciona uno de los ejemplos de los mismos imperativos de energía limpia que guían a compañías, ciudades, universidades y otros organismos federales.
En primer lugar, la energía renovable se ha vuelto lo suficientemente barata como para competir con las fuentes convencionales de energía en muchos lugares, en especial en las Grandes Llanuras, donde las granjas eólicas salpican el paisaje desde Texas hasta Minnesota.
Las empresas que buscan energía cierran acuerdos tradicionalmente con compañías de electricidad como cobertura a largo plazo para protegerse de los precios variables de la electricidad. En el caso del Pentágono, los militares se han comprometido a adquirir hasta 3 gigavatios de capacidad renovable antes de 2025. La Fuerza Aérea y la Marina encabezan las fuerzas armadas en lo que respecta a encargar proyectos de energía limpia.
El vicealmirante retirado Dannis McGinn, que en la actualidad se desempeña como subsecretario de Energía, Instalaciones y Medio Ambiente, dijo que la seguridad económica es “inseparable” de la energía y del medio ambiente. “No se puede considerar uno sin considerar los efectos en el otro”.
En segundo término, lo cual es aún más sorprendente, en lugares donde la energía renovable es competitiva pero no necesariamente la opción más barata, los consumidores de energía buscan de todos modos energía libre de carbono. El motor para ello suele ser la sostenibilidad empresarial u objetivos en relación con la contaminación y el clima. Cada entidad hace un cálculo entre los precios cambiantes y las diferentes misiones institucionales.
El Pentágono está descubriendo que la energía limpia suele ser mejor independientemente de los beneficios climáticos. Contribuye a que las fuerzas armadas lleven a cabo su misión hasta en cosas tan simples como alivianar la carga que los soldados transportan al campo de batalla.

 

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