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Decomisan más piezas arqueológicas
La casa allanada es de una tía de Patricia Fumero, directora del Museo Nacional

Piezas arqueológicas oriundas de Guanacaste fueron decomisadas en una propiedad privada en San Pedro ayer.
El Organismo de Investigación Judicial, en compañía de miembros del Departamento de Protección del Patrimonio Cultural del Museo Nacional, allanaron la casa de la familia Dada Fumero, luego de una denuncia anónima.
Se desconoce la cantidad de piezas, solo se sabe que se trata de trabajos completos y fragmentos, y que entre ellas hay una esfera.
Patricia Fumero, directora del Museo, reconoció que la propietaria de la casa es tía suya, con quien ya había iniciado conversaciones para la devolución de las piezas, “antes de la llamada anónima” a las autoridades.
Fumero ya había acordado que la familia iba a entregarle las piezas al Museo en lo que “restaba de este año”. Además, los propietarios también se habían ofrecido a financiar una sala en el museo para que se “mantuviera completa la colección”, según la directora. “Yo lo informé en sesión de jefes hace unas semanas”, comentó.
En esta ocasión no se trata de piezas compradas en el mercado negro, sino que fueron encontradas en excavaciones en propiedades de la misma familia en Guanacaste.
Esos movimientos de tierra se hicieron entre las décadas de 1960 y 1970, cuando el Museo Nacional autorizaba a que las familias buscaran obras en sus tierras con la vigilancia de un arqueólogo, y se dejaran en custodia las piezas.
Todo cambió en 1982, cuando se aprobó una ley que obligaba a las familias que habían obtenido piezas desde 1932, a registrarlas, medida que solo aplicaron para algunas piezas los Dada Fumero.
A pesar de que la casa allanada pertenece a una tía de la directora del Museo, esta señala que eso no afectará su trabajo en la institución. “A pesar de que estoy en este puesto, el proceder legal para recuperar las obras arqueológicas sigue igual”, afirmó.
Las piezas decomisadas fueron llevadas a las bodegas del Museo Nacional ubicadas en Pavas, donde serán protegidas.

Carolina Barrantes
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