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Martes 19 Mayo, 2015

Costa Rica se suma a la revolución digital

Celebramos recientemente el Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de Información. Valga una reflexión sobre lo que significa para Telefónica, como operador, vivir este apasionante momento de apertura y crecimiento de las telecomunicaciones en Costa Rica, el último de los países donde nuestra compañía ha ingresado, ya hace casi cuatro años, y reiterar nuestra aspiración para ser aliado del país en la senda de esta revolución digital.
El creciente consumo de datos móviles y el acceso a teléfonos inteligentes cada vez más económicos, son signos de una revolución que está cambiando profundamente nuestra manera de interrelacionarnos en sociedad; nuestra vida ha cambiado para siempre y el paradigma de la hiperconectividad regirá el futuro de nuestra civilización.
Costa Rica no se escapa de esta vertiginosa revolución. Es más, se constituye en un estudiante aventajado en algunos campos particulares de este nuevo paradigma, especialmente en el desarrollo de la banda ancha móvil.
Cuando Telefónica tomó la decisión de invertir en Costa Rica, en el marco de la apertura de las telecomunicaciones, el país mostraba un rezago importante en la adopción de las tecnologías móviles: por un lado se situaba en la retaguardia de nuevas generaciones tecnológicas y por otro, adolecía de una sana presión competitiva que obligara a una innovación constante y a buscar diferenciales en aspectos básicos para cualquier servicio como tiempos de entrega, calidad de los mismos y atención al cliente. Tan solo en 2009, la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT) ubicaba a Costa Rica junto a Cuba, Haití y Bolivia como los países con menor oferta disponible de servicios móviles, medida esta en penetración de líneas por cada 100 habitantes.
Hoy la historia es distinta. No solamente ha podido el país acortar las distancias que lo separaban de los líderes en la región en materia de accesibilidad a los servicios móviles sino que, incluso, los ha superado. A modo de ejemplo, la misma UIT estima que más de siete de cada diez usuarios de telefonía móvil en Costa Rica tienen acceso y hacen uso de su celular para navegar a través de Internet de banda ancha, mientras que el promedio de América ronda el 20%. En nuestro caso, ya superamos los 1,5 millones de clientes, clientes reales que generan todos los meses tráfico de voz y de datos, de los cuales más del 70% utiliza un Smartphone, y el consumo de datos en la operación de Movistar Costa Rica se equipara a la suma de nuestras operaciones en Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Panamá juntas. Esta cifra es sencillamente espectacular pues, detrás del frío número, muestra que más costarricenses y habitantes de este país están siendo partícipes de esta revolución digital global: acortando las distancias, posibilitando transacciones con el resto del mundo, en fin, facilitando la vida en esta era digital.
Sin duda, Costa Rica avanza rápidamente y se consolida como un caso exitoso de un vigoroso y joven mercado de telecomunicaciones en competencia. No por ello debemos conformarnos con lo alcanzado; esta revolución es tan dinámica y acelerada en su continua transformación que, si no se toman las medidas correctas para permitir el adecuado desempeño del mercado en competencia, el despliegue de redes y la puesta a disposición de espectro radioeléctrico suficiente y de forma equilibrada, nos jugamos el riesgo de perder el rol privilegiado del que hoy disfrutamos en la región.
Director País de Telefónica

Jorge Abadía