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Domingo, 18 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Costa Rica, líder en desempleo

Rodolfo Piza | Miércoles 29 julio, 2015


La causa debe buscarse más en la incertidumbre o falta de confianza en las políticas actuales (la mayoría de empresas afirman que no aumentarán sus planillas este año), y en los costos del empleo formal

Costa Rica, líder en desempleo

Desde Canadá hasta la Tierra del Fuego, Costa Rica es el país con mayor porcentaje de desempleo de la América continental. Nunca, como hoy, habíamos tenido ese doloroso primer lugar.
En 2014 el promedio de desempleo en América Latina fue del 6,1% (diez años atrás, en 2004, era del 10,3%). En Costa Rica, por el contrario, el promedio de desempleo en 2014 fue del 10%, mientras que en 2004 se acercó al 6%.
En casi todos los países de nuestra América, el nivel de desempleo se acerca al 5 o al 6%. Es verdad que en algunos países, como Argentina, Venezuela y Brasil, ha aumentado recientemente, pero ni aun así nos superan.
Se dice que el desempleo aumenta: 1) cuando el crecimiento económico se afecta; 2) cuando aumenta la incertidumbre económica, política o social; o 3) cuando los costos del empleo (formal) no se corresponden a la productividad del país y a la limitación de trabajadores calificados.
En Costa Rica, el crecimiento económico viene cayendo (por 13 meses consecutivos), pero todavía es positivo (nuestra economía crece por encima del crecimiento de la población). Y en condiciones de crecimiento equivalente, no hemos visto niveles de desempleo como los actuales.
La causa, por tanto, debe buscarse más en la incertidumbre o falta de confianza en las políticas actuales (la mayoría de empresas afirman que no aumentarán sus planillas este año), y en los costos del empleo formal. Estos costos son reflejo de los costos de la formalidad, de los salarios y de los costos asociados a los salarios (cargas sociales y beneficios laborales).
Los costos de la formalidad han aumentado en los últimos años: la tramitomanía (exceso de trámites para construir o abrir un negocio), los obstáculos a la creación y operación de las empresas (especialmente de las pequeñas y de las medianas), y una voracidad fiscal, están desincentivando la creación de puestos de trabajo.
El mercado de trabajo, por su parte, se ha venido encareciendo (en dólares y en relación con la productividad de nuestro país) y haciéndose más rígido (y eso que no ha entrado en vigencia el nuevo Código Procesal Laboral). En relación con la productividad, cabe preguntar si el salario mínimo calculado en dólares (US$540 mensuales) se corresponde con nuestra productividad (o, más sencillamente, con nuestro ingreso per cápita: en Costa Rica representa el 70% del mismo, mientras en USA, Alemania o Japón, apenas si representa el 35%).
En dólares, por el efecto de un tipo de cambio prácticamente estático por seis años y un aumento de los costos en colones, lo que nos dificulta la competitividad de nuestros productores y centros turísticos. Cabe preguntar si es normal que el dólar se mantenga y hasta se deprecie en el último año, cuando en el resto del mundo se aprecia entre un 15% y un 30%.
La semana pasada, el vicepresidente legislativo, diputado Luis Vásquez, convocó a un diálogo sobre el crecimiento y el desempleo. Debemos retomar esa valiosa prioridad: el desempleo nos exige tomar acuerdos por encima de partidos y de fracciones.

Rodolfo E. Piza Rocafort