Enviar
Jueves 4 Febrero, 2016

 Las consecuencias de toda esta basura se comienzan a ver con la desaparición de la fauna marina con peligro de que desaparezca la biodiversidad de nuestros océanos y con el tiempo, nos quedemos con más restricción en nuestros alimentos

Contaminación de los mares

El hombre, desde su llegada a la tierra, ha contaminado siempre los ríos y los mares. La revolución industrial, día a día más revolucionada, acelera este mal que hoy día nos tiene sufriendo las consecuencias, poniendo en peligro el equilibrio de la vida de todas las especias marinas, a la misma humanidad y el ambiente en general. La desembocadura de nuestros ríos al mar, como ejemplo, la del río Tárcoles y otros, es algo de nunca acabar, algo que pareciera no tiene solución, a pesar de que se viene insistiendo en proporcionar cada vez una mejor cultura. Las personas que viven aledañas a los ríos contaminan pero, son generalmente las grandes industrias, las que irresponsablemente, confunden al mar con un enorme contenedor de basura. Con la basura plástica ni se diga, es la que inunda los océanos en el mundo entero, pero la gente está feliz de llevar plástico (bolsas) a sus casas, en ocasiones, hasta las piden dobles. La desventaja, es que no existe la cultura del reciclaje bien cimentada en nuestra sociedad. Estudios de científicos en todo el mundo, han señalado que a los océanos se arrojan no menos de 12 toneladas de estos desechos plásticos al año (revista Science). Me pregunto, qué se puede hacer… si somos una sociedad desechable, sin cultura, que por facilidad o pereza ponemos a flotar en los mares estos contaminantes. No se necesita ser un gran observador para darse cuenta de la cantidad de basura que arrastran nuestros ríos al mar. Desde San José, ya van cargados de desechos, los que en lugar de disminuir, “a pesar de la cultura”, van en aumento. Nos entretenemos colocando banderas azules a lo largo de nuestras playas, sin tomar en cuenta que el mal viene originándose kilómetros atrás. Al mar va todo, botellas, plásticos, cartón, refrigeradoras y cocinas descompuestas, etc. Las consecuencias de toda esta basura se comienzan a ver con la desaparición de la fauna marina con peligro de que desaparezca la biodiversidad de nuestros océanos y con el tiempo, nos quedemos con más restricción en nuestros alimentos. Además, el precio de ellos aumentara en contra de los más desprotegidos. “Salados”, pero la soga en el cuello nos la estamos poniendo nosotros y eso, que vivimos en un país con cultura…

Dr. Eliseo Valverde Monge