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Sábado 22 Junio, 2013

Será mejor ser huérfanos, ya que nuestros padres nos tienen en abandono desde hace tiempo, marcando aún más la brecha entre ricos y pobres


Con padres así, ¿mejor ser huérfanos?


El trabajo realizado por los padres de la patria en estos casi cuatro años ha sido decepcionante, su forma de trabajar, prioridades y pretensiones personales marcan la agenda legislativa, convirtiéndola en ocasiones en un circo político. La inexistencia de la ética, este tipo de puestos públicos viene a demostrar las carencias morales en las cuales se encuentra nuestra sociedad; la avaricia y la ambición son requisitos indispensables hoy en día, con los cuales debe contar nuestro legislador para poder ser parte del congreso. Este puesto se ha convertido en una profesión de vergüenza, en la cual los catalogan de ladrones, oportunistas; al mismo tiempo hemos visto titulares impactantes por denuncias de acoso, robos, estafas, pago de favores, etc. correspondientes a las múltiples acusaciones en las cuales han sido imputados políticos, diputados y hasta la misma Presidenta de República.
El diputado y los políticos en general se encuentran en el escrutinio público todos los días, ya que estos son depositarios de la soberanía nacional y deberán demostrar las labores que están realizando, el escrutinio invade no solo su vida laboral, si no que va mas allá e irrumpe su vida íntima; por lo tanto deben ser ejemplos a seguir, ya que sus cargos los obligan a tener una reputación intachable ante la sociedad. Estos son controles indirectos que aplica la sociedad para mantener un control estatal unido a esto, la tecnología y el acceso a la información ha venido a marcar un antes y después en el ámbito gubernamental.
¡Cómo ha cambiado Costa Rica¡ ¡Cómo ha cambiado el gobierno¡ Ya ni siquiera ocultan sus negocios oscuros y sucios. Qué diferente sería esta Costa Rica si trabajaran por ayudar, pero ahora se preocupan más por su jugoso salario, posición política, aumentos salariales bastante considerables, vacaciones.
Será mejor ser huérfanos, ya que nuestros padres nos tienen en abandono desde hace tiempo, marcando aún más la brecha entre ricos y pobres.
Los costarricenses hemos tenido que hacerle frente a este grupo que es capaz de ignorar las carencias de un pueblo, esperando que el próximo año los padres de la patria nos adopten nuevamente para dejar de lado el abandono al cual ha estado sometida la sociedad.

Andrea Gómez Calvo

Estudiante de Derecho