El concepto de gestión viene de la acción y la consecuencia de administrar algo, es decir donde se llevan a cabo diligencias que hacen posible el realizar una operación o una tarea, y el de administrar supone el dirigir, gobernar u organizar una determinada cosa o situación.
Por otro lado, el liderazgo supone la influencia hacia otras personas para incentivarlas a que trabajen de forma motivada por lograr un objetivo en común.
Basándonos en estas definiciones podemos entonces decir que llevar a un equipo a alcanzar el éxito en cuanto a cumplimiento de metas y resultados diarios va más allá de gestionar. Con el fin de realizar el cambio debemos realizar cinco cosas fundamentales:
1. ¡Conozca a su equipo! Saber quién es quién es primordial para identificar fortalezas y áreas de mejora. Nos permite conocer cuáles son las necesidades y aspiraciones de nuestra gente y así entender cómo las podemos incentivar mejor.
2. ¡Establezca objetivos claros! Si usted tiene que llegar a un evento y la dirección que le dan en lugar de facilitarle su camino más bien se lo complica, usted perderá recursos tan valiosos como el tiempo y dinero. Lo mismo pasa en su equipo, un objetivo claro le facilita al equipo llegar al lugar deseado.
3. ¡Genere confianza! Les ha pasado que si requieren pedir direcciones en la calle buscan a una persona que les genere algún tipo de confianza, alguien que parezca que conoce la zona, pues nuestro equipo desea que su líder conozca la zona y sea de confianza. Esta confianza no se refiere a contar intimidades ni que se las cuenten, se refiere a poder hablar con seguridad y propiedad sobre los asuntos pertinentes a las metas y logros.
4. ¡Abra espacios de innovación! El ofrecer a los miembros de su equipo la posibilidad de activamente participar en mejoras, nuevas ideas y distintos proyectos evita que el equipo caiga en una situación de monotonía lo cual desmotiva a los colaboradores. Sea creativo y permita que los demás también lo sean.
5. ¡Dé el ejemplo! Podemos pedirle a nuestro equipo compromiso, lealtad, responsabilidad, entre muchas otras cosas, pero si no damos el ejemplo estas peticiones se irán como el viento, y perderemos cualquier posibilidad de incentivar al equipo y de lograr que cumplan los resultados.
Estos son los cinco pasos para pasar de la gestión de un equipo a liderarlo. Dejar de considerar a nuestro equipo como un número o una posición sino como personas claves para lograr resultados, y que estas personas tienen pensamientos y motivaciones diferentes, circunstancias distintas y que todos en conjunto son la solución para llegar a la cima.

Lucía Echeverría H. Socia Factor Humano- www.factorhumano.cr
 

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