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Cómo Assange convirtió a WikiLeaks en el mejor amigo de Trump

Bloomberg | Martes 11 octubre, 2016 12:00 am

Foto Bloomberg


Julian Assange tiene 45 años y si hacemos caso de un viejo perfil de citas on-line, mide aproximadamente 1,89 centímetros de alto. Tiene rasgos suaves, un pelo prematuramente plateado, y una piel que raya en lo translúcido. Este aspecto de extrema palidez es el resultado de más de cuatro años de confinamiento autoimpuesto en una pequeña habitación en la embajada de Ecuador en Londres. Tiene poco acceso a la luz solar, pocos compañeros en persona, y en su vida sucede poco, excepto lo que pasa en internet.

Cuando el fundador de la plataforma Wikileaks entró en la modesta casa adosada en 2012 solicitando asilo humanitario en lugar de enfrentarse a un interrogatorio en Suecia por acusaciones de violación y abuso sexual, Assange era el hacker activista más conocido del mundo. Afirmó que el caso había sido falseado por Estados Unidos que, según él, ha estado secretamente tratando de extraditarlo durante gran parte de la década pasada. Estados Unidos abrió una investigación criminal sobre WikiLeaks después de que la organización publicara en 2010 cientos de miles de cables filtrados del Departamento de Estado. A pesar de que no ha sido acusado formalmente, Assange ha insinuado con frecuencia que Estados Unidos estaría encantado de asesinarlo. {l1}a_una_decada_de_su_fundacion_wikileaks_pierde_algunos_amigos{/l1}

Mientras tanto, el pasado 4 de octubre los fans de WikiLeaks de todo el mundo –que incluyen una abigarrada colección de activistas radicales, lectores Breitbart, usuarios de Reddit, y expertos en ideología de derecha alternativa– se conectaban a través de múltiples livestreams y conversaciones de Twitter para lo que muchos esperaban que fuera la filtración que terminará con la campaña de Hillary Clinton.

Asesinato de un miembro del Partido Demócrata

Después de que Clinton afirmó que hackers rusos habían sido la fuente de la filtración, Assange desvió la afirmación en parte resaltando que un miembro de bajo rango del Partido Demócrata, Seth Rich, había sido asesinado semanas antes mientras caminaba a casa después de salir a un bar en Washington. Aunque la policía cree que Rich fue víctima de un atento de robo fallido, Assange dejó entrever otra posibilidad: que Rich fue asesinado por compartir documentos con Wikileaks.

En una entrevista a principios de septiembre en Fox News, Assange insinuó que WikiLeaks publicaría más informaciones condenatorias sobre Clinton antes de las elecciones, mandando escalofríos de anticipación hacia las profundidades de las webs de la derecha proclives a las teorías de la conspiración. "Va a ser glorioso", escribió un comentarista de Reddit. La teoría fue reforzada por Roger Stone, un republicano de toda la vida y asesor de Trump, que el 8 de agosto dijo a un grupo de donantes republicanos que había estado en comunicación con Assange. "No hay forma de saber lo que puede ser la sorpresa de octubre", dijo.

WikiLeaks denegó repetidas peticiones para entrevistar a Assange. Sarah Harrison, una periodista británica y editora de WikiLeaks desde hace mucho tiempo, afirma que la organización publicaría documentos dañinos para Trump si los tuviera. "No es que estemos eligiendo publicaciones para escoger una determinada línea" dijo. No quiso decir si Assange había estado en contacto con Stone.

A pesar de ello, Assange y la campaña Trump han parecido últimamente estar muy sincronizadas, con WikiLeaks funcionando a veces como una especie de extensión de la prensa de la derecha alternativa.

Luego, el viernes, Wikileaks publicó unos 2 mil correos electrónicos privados del jefe de campaña de Clinton John Podesta, pocos minutos después de la filtración del vídeo de 2005 con comentarios vulgares de Trump. Parecía un esfuerzo por mitigar el daño a Trump, al tiempo que le daba armamento antes del segundo debate.

Sus aliados más antiguos se han visto generalmente horrorizados por estos acontecimientos, con amigos y partidarios sugiriendo que Assange ha estado tan decidido a jugar con los medios de comunicación que está a punto de perder el control. "No estoy seguro de qué hacer con este giro hacia la derecha alternativa", dice John Kiriakou, ex agente de la CIA (Central Intelligence Agency), que fue encarcelado por contarle a ABC News que el gobierno había torturado a sospechosos de terrorismo. Y añade, "No hay consenso con la excepción de que quizás Julian se ha vuelto loco”. {l2}activista_de_28_anos_que_demando_a_facebook_gano{/l2}

Por otro lado, Assange es diabólicamente inteligente, algo que incluso sus críticos más feroces reconocen, y está operando con limitadas opciones. Y las elecciones de 2016 han sido lo suficientemente locas para que una alianza tácita con Trump pueda no ser algo loco, sino racional.

Dicho de otra manera: Assange ha visto una oportunidad en hacer fracasar la candidatura de Clinton, la oportunidad de reafirmar la relevancia de WikiLeaks, ayudando a hacer daño en el legado de una de las familias políticas más poderosas de Estados Unidos, mientras que al mismo tiempo eleva un candidato dudoso para el cargo más alto en Tierra. Si estás en el negocio de criticar las estructuras de poder, en realidad no hay nada mejor que eso.