La estrategia del desarrollo del talento humano en una organización tiene muchas aristas, pero existen cuatro pilares fundamentales para que esta sea exitosa y se encuentre alineada a la estrategia de cualquier organización.

El pilar número uno son los Perfiles de Puesto, los cuales le permitirán a la compañía establecer y comunicar a cada uno de sus colaboradores las funciones asociadas a su puesto y el nivel de desempeño que se espera de ellos.
El segundo pilar son los Perfiles de Competencias Laborales, los cuales proporcionan una descripción detallada de los indicadores conductuales que debe tener cada individuo dentro de la empresa y cómo medirlos, para poder cumplir con los objetivos del puesto. Funciona como una guía comprensiva para orientar a los colaboradores sobre cómo deben actuar para alcanzar los objetivos y vivir los valores de la empresa. Permite adicionalmente definir y visualizar tanto oportunidades de crecimiento como de mejora y facilita el aumento de productividad en cada persona.
El tercer pilar corresponde a la Estructura Salarial, que genera visibilidad a la empresa de la gestión estratégica de la compensación de sus colaboradores, principal costo en la gran mayoría de las empresas y uno de los elementos más importantes para incidir en la motivación y fidelización del talento. Mediante una evaluación objetiva de los puestos y un análisis de la estructura, se diseña un sistema de compensación alineado con la estrategia de la organización, el cual contempla el análisis de la equidad interna dentro de la compañía, es decir, que los puestos con un nivel de responsabilidad e impacto en la compañía similares perciban una remuneración similar. También analiza la equidad externa, que es la comparación con los salarios del mercado, para así mantenerse competitivo dentro del mismo y lograr la retención del talento.
El último pilar son las políticas de la empresa y de recursos humanos, los cuales establecen los lineamientos y normas que contribuyen a la salud y enriquecimiento de la relación laboral, creando un clima de equidad y respeto a los derechos del personal y de la compañía, que estimula la armonía y productividad de sus integrantes. Asimismo, forma, enriquece, informa, orienta y capacita a los mandos de la empresa para que cumplan con mayor efectividad sus funciones de supervisión, motivación y dirección del personal.
Al cumplir con estos cuatro pilares se logran obtener sistemas óptimos de gestión del talento, aplicando las mejores prácticas y procesos de recursos humanos que promueven un alto desempeño y productividad de los equipos de trabajo y de la empresa.

Lucía Echeverría Hine-socia en Factor Humano
www.factorhumanocr.com

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Miércoles 08 Julio, 2015

Encuentre el trabajo de sus sueños

“Ver para creer” dice el dicho; sin embargo, cuando se trata de construir un proyecto de vida y profesional debemos decir “creer para ver”.