Leiner Vargas

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Miércoles 28 Septiembre, 2016

Las ciudades 3.0 son una gran oportunidad para el fortalecimiento del desarrollo local, de la democracia y de la mayor participación ciudadana

Reflexiones

Ciudades 3.0

Esta semana que recién terminó tuve la gran dicha de participar en el evento “Ciudades Inteligentes, las personas primero”, organizado por la Escuela de Negocios de Copenhague y la Universidad de Aalborg, en la capital danesa, Copenhague.
Además de la gran riqueza conceptual del intercambio académico y de las más recientes ideas sobre el tema, tuvimos la oportunidad de reflexionar sobre muchos de los desafíos de las ciudades en este siglo XXI. Por eso he decidido dedicar mi columna de hoy al tema de ciudades inteligentes.


Es cada día más común escuchar hablar sobre grandes datos, inteligencia artificial, sensores remotos, robótica y por supuesto, toda una nueva generación de aplicaciones informáticas en la nube y utilizando la información abierta, que los distintos países o ciudades ponen a disposición para el desarrollo de servicios inteligentes.
Herramientas y tecnologías nuevas que se aplican para el control inteligente y remoto de la electricidad, la energía en general, el agua, la seguridad, la movilidad de las personas, la salud, la educación, la cultura, etc. En el marco de la creciente y cada día más compleja vida en las ciudades, a lo anterior se le conoce como aplicaciones para “Smart Cities” o ciudades inteligentes.
La ciudad inteligente no es una ciudad sin personas o una visión tecnológica de luces y sensores que se interconectan, para un gran centro de datos e información. Dicha visión, esencialmente tecnológica, que venden con frecuencia las grandes empresas de consultoría o las transnacionales de la informática de hoy no es, ni debería ser a mi juicio, el enfoque costarricense para referirnos al tema de ciudades 3.0.
Las ciudades inteligentes deben promoverse como plataformas abiertas que permitan la innovación con el uso creciente de datos abiertos, con soluciones y aplicaciones tecnológicas que resuelvan temas cruciales de la vida de las personas en las ciudades. Elementos sustantivos como el tema de seguridad, sostenibilidad ambiental, cultura, deporte, movilidad, accesibilidad y por supuesto, participación local y comunitaria; deben estar en el centro de la atención por quienes están a cargo del tema en nuestras ciudades.
Ciertamente, con la llegada de las nuevas tecnologías 5G y de la nube de Internet, las oportunidades de novedosas aplicaciones en múltiples campos pueden darnos o muchas satisfacciones o crecientes dolores de cabeza.
La adecuada regulación y gobierno de dichos procesos es vital para evitar fracasos en esta primera oleada de cambios. Las localidades deben usar lo mejor del talento disponible y apoyarse en comités locales o municipales que asesoren a los gobiernos locales en la implementación, regulación y diseño de las estrategias para las ciudades 3.0; hacerlo en forma que exista integralidad y adecuada coordinación de las aplicaciones, datos abiertos y seguros que no restrinjan las libertades básicas de las personas, mejora y aprendizaje a partir de aplicaciones que se retroalimenten con las percepciones del ciudadano y sobre todo, mucho sentido común. Se trata al final del día, de ayudarles a las ciudades a enfrentar los desafíos de mayor inclusión, seguridad, sostenibilidad y accesibilidad que les permitan ser más competitivas y sobre todo, lugares de mejor calidad de vida para las personas.
Entendidas de esta forma las ciudades 3.0 son una gran oportunidad para el fortalecimiento del desarrollo local, de la democracia y de la mayor participación ciudadana en la solución de sus problemas más apremiantes.
Invito a mis lectores a mirar con entusiasmo pero con inteligencia este nuevo mundo donde se nos habla de parqueo inteligente, movilidad inteligente, educación y salud inteligente. Les recuerdo también, que todo ello puede ser inteligente si de verdad tenemos personas capaces de usar las tecnologías en forma inteligente.
El enfoque de personas primero significa que todo este proceso debe partir de las personas y del fortalecimiento de las capacidades de aprendizaje de las mismas, elemento central para el éxito de la Costa Rica 3.0.

Dr. Leiner Vargas Alfaro
www.leinervargas.com