Alberto Cañas

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Miércoles 4 Junio, 2008

CHISPORROTEOS

Alberto F. Cañas

He leído con deleite, diría que con encanto, el párrafo que mi compañera de LA REPUBLICA Carmen Juncos dedicó en estos días al programa radial Así es la Cosa que desde enero del año pasado vengo haciendo diariamente en Radio Monumental ahora a las 3 de la tarde, en compañía de dos colegas y amigos de mi más alta estimación: en orden alfabético, Alvaro Fernández Escalante y Guillermo Villegas Hoffmeister, de sobra conocidos de todos ustedes.

Es un programa un poco raro porque no obedece a ninguna programación. Los tres amigos nos sentamos a conversar, a hacer tertulia sobre lo que se nos ocurre (o sobre lo que nos ocurre si nos ocurre algo), simplemente charlando haciendo uso de nuestro buen humor, riéndonos de nosotros mismos, volando pico naturalmente como si nadie nos oyera, y a fe que si quienes nos hacen el favor de oírnos disfrutan la mitad de lo que disfrutamos nosotros, el programa es un éxito total.

Lo mismo hablamos de la actualidad, que de hechos del pasado, o de hechos históricos, o del folklore alajuelense cuyo principal custodio es Villegas. Lo mismo contamos anécdotas que leemos poesía (cuando alguno recuerda un poema que le gustó, lo trae). Bueno, a Carmen Juncos le ha agradado, y eso es muy estimulante. Sobre todo porque es claro que se trata de un programa sin pretensiones, que no se propone ni arreglar ni destruir el mundo, aunque sí me parece que hay algo que lo distingue, y es cierta nostalgia por la Costa Rica que estamos perdiendo.

Uno de los temas que más me han interesado en los últimos tiempos, es esa controversia que se está produciendo en Guanacaste, sobre si el agua debe tener prioridad para las cañerías o para los llamados atractivos turísticos. Ojalá que se resuelva como Dios manda… Aunque yo no sé si todavía en Guanacaste manda Dios.

Muy hermoso el recuerdo que ha hecho Mario Madrigal de su presencia en Nueva York cuando allí estaban Edith Piaf y Tuzo Portuguez, y de su relación con ese notable boxeador y buen costarricense que ha sido Tuzo, a quien se le ha rendido el homenaje internacional de colocarlo en la galería del boxeo mundial. Gran deportista, ciudadano y caballero, Tuzo Portuguez es uno de esos atletas (me acuerdo también de Hernán Bolaños, Alejandro Morera y Eladio Rosabal para citar a quienes recurro nuevamente al orden alfabético), personas a las cuales la sociedad recuerda por sus hazañas deportivas y por su conducta personal de ciudadanos.

Ha hecho bien el señor Carrillo en no aceptar la presidencia del Consejo Nacional de Producción después de los sucesos tan feíllos que allí ocurrieron y a los cuales no se opuso. El Consejo ha sido la principal víctima costarricense de las políticas neo-liberales que nos plantearon en 1986, y que progresivamente han venido liquidando la Costa Rica solidaria, de pequeños empresarios, que soñaron y realizaron Alfredo González Flores, Ricardo Jiménez, José Figueres y Francisco José Orlich. Lo que el país debe exigir es que se le devuelvan al Consejo las funciones que le suprimieron cuando el Fondo Monetario, según dicen, le pidió a Costa Rica las mismas medidas que a Turquía.

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