Chile tomada por revueltas callejeras
Cientos de jóvenes y ciudadanos se enfrentaron ayer en las calles chilenas con los carabineros. AFP/LA REPÚBLICA
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Chile tomada por revueltas callejeras

Estructuras incendiadas y cuatro caribeneros heridos resultaron ayer por manifestantes que protagonizaron fuertes disturbios en Valparaíso después de que el presidente de Chile, Sebastián Piñera, rindiera cuentas ante el Congreso.
Los incidentes se registraron al final de una multitudinaria marcha de estudiantes y trabajadores sociales por Valparaíso, ciudad sede del poder legislativo, a 120 kilómetros al oeste de Santiago, en coincidencia con la última rendición de cuentas de Piñera.


Decenas de encapuchados se enfrentaron con piedras y bombas molotov a las fuerzas especiales de Carabineros, que debieron utilizar chorros de agua y gases lacrimógenos para dispersar y evitar el saqueo de algunos locales comerciales.
También fue atacado en esta ciudad por una treintena de encapuchados el Circulo de Carabineros en retiro, sus mamparas y ventanales destrozados y desde el interior de ella retiraron una bandera institucional que fue quemada al medio de la calle.
Los hechos ocurrieron mientras Piñera entregaba su última cuenta pública con un largo discurso en el que comparó favorablemente su gestión con la de su predecesora, Michelle Bachelet, quien pese a estar invitada no asistió a la ceremonia celebrada en el Congreso.
Ante la presencia de parlamentarios, ministros y los candidatos presidenciales para las elecciones de noviembre, excepto Bachelet y el aspirante humanista Marcel Claude, el mandatario hizo un repaso de lo realizado en los tres primeros años de su Gobierno, que concluye en marzo de 2014.
Piñera comenzó su alocución de más de dos horas recordando la batalla naval de Iquique, librada contra Perú hace hoy 134 años, y reconociendo algunas equivocaciones en su gestión.
"Gobernar no es una tarea fácil -dijo-, hemos cometido errores, pero hemos entregado nuestro mejor esfuerzo para cumplir a los chilenos".
En un discurso cuajado de cifras comparativas entre lo realizado por su Gobierno y el de Bachelet, el mandatario enfatizó que "Chile hoy es un mejor país que el que era tres años atrás".
En esta línea, aseguró que si el país mantiene el actual rumbo, antes de que finalice la década se convertirá en el primero de América Latina en salir de la pobreza.
Con una renta per capita de "casi $20 mil", Chile está avanzando con pie firme hacia el desarrollo, aseguró el presidente, quien agregó que "la pobreza, la indigencia y desigualdad han recuperado su tendencia a la baja".
Pese a que todavía faltan diez meses para que entregue el poder, Piñera señaló que es hora de hacer balance para "que hablen los hechos con toda su fuerza".
Destacó que Chile ha crecido un 5,8% en promedio en los tres años de su Gobierno, frente al 3,3% de la presidencia de Bachelet (2006-2010), y que se han creado 800 mil puestos de trabajo, casi el doble que en los cuatro años anteriores.
Mientras entrega el informe miles de estudiantes se manifestaban en los alrededores del Congreso, Piñera defendió la reforma educativa de su Gobierno, dotada este año con $14 mil millones de inversión, "casi un 50% más que en 2009", y un fondo adicional de 4.000 millones.
"En educación se había hablado mucho, pero no se había hecho lo suficiente", criticó Piñera, quien se mostró en contra de la educación superior gratuita para todos los jóvenes. "porque no es justo financiar al 10% más rico".
En su intervención Piñera pidió "encarecidamente" al Congreso que apruebe las leyes para reformar el funcionamiento de la sanidad privada, un problema que figura a la cabeza de las preocupaciones.

Santiago de Chile/EFE

 


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