Calle ciclista podría compensar cierre de metro en Nueva York
Un hombre anda en bicicleta en Nueva Jersey, Estados Unidos, ciudad que limita con Nueva York. Bloomberg/La República
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En momentos en que 300 mil pasajeros enfrentan el cierre temporario de una de las líneas de metro más activas de Nueva York, el alcalde Bill de Blasio considera la posibilidad de agilizar el movimiento por medio del recurso de dedicar una importante calle de Manhattan al tránsito exclusivo de autobuses y bicicletas.

La remodelación en 2019 de la línea L, que transporta pasajeros desde Brooklyn por debajo del East River, podría poner a prueba la decisión del alcalde de hacer que la ciudad más populosa de Estados Unidos sea también la que más favorece el uso de bicicletas. De Blasio, que ha impulsado la utilización de ese medio de transporte desde sus días en el Concejo Municipal, hace diez años, se propuso el mes pasado duplicar la cantidad de personas que utilizan bicicletas con frecuencia y llegar a alrededor de 3 millones para 2020. La interrupción de 18 meses del servicio del metro hará que la opinión pública analice el tema mientras de Blasio hace campaña para su reelección el año próximo.
La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA por la sigla en inglés), que opera autobuses y el metro, y los funcionarios municipales que controlan las calles deben conseguir que la gente pueda trasladarse durante la interrupción del servicio. La línea L va por debajo de la Calle 14, una de las de mayor actividad de Manhattan, desde la zona oeste del East Village hasta la Octava Avenida en Chelsea. La MTA ha acordado realizar un estudio de tránsito para determinar la factibilidad de cerrarlo a los automóviles y redistribuir el tráfico, dijo la portavoz Beth DeFalco.


“Es una excelente oportunidad para que la ciudad tome el control”, dijo Paul Steely White, director ejecutivo de Transportation Alternatives, un grupo dedicado a ciclistas, peatones y tránsito masivo. “El sistema de tránsito está desbordado y se desmorona. Dado que la ciudad sigue creciendo, esto nos da la oportunidad de crear un nuevo modelo para manejar mejor las calles”.
De Blasio contempla una red de tránsito que comprenda también transbordadores y un tranvía que recorra la línea costera de Brooklyn y Queens. Eso contribuiría a alcanzar el objetivo de reducir un 80% las emisiones de carbono para 2050, según un informe de la oficina del alcalde.
Citi Bike, un programa de bicicletas compartidas, se inició en 2013 y cuenta con 110 mil miembros regulares y otros 500 mil usuarios ocasionales por año. El programa se expandirá a nuevas zonas de Brooklyn, Queens y el Alto Manhattan y sumará un total de 12 mil bicicletas en 700 estaciones para fines del año próximo, casi el doble de lo que tenía en sus comienzos.
La ciudad tiene un total de 778 mil ciclistas frecuentes, un aumento del 49% desde 2009, periodo en el que ha extendido su red de sendas para bicicletas a alrededor de 1.600 kilómetros.


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