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Domingo, 18 de agosto de 2019



NACIONALES


Calidad de vía a Caldera en investigación

Danny Canales [email protected] | Jueves 18 junio, 2009



Se analizan 21 presuntas fallas en concesión de $230 millones, entre ellas por deficiencias en concreto y asfalto
Calidad de vía a Caldera en investigación
•Grupo concesionario asegura que ya corrijió en su totalidad los señalamientos


Danny Canales
[email protected]

La calidad del concreto y de la mezcla asfáltica que se vienen colocando en la construcción de la carretera que llevará de la capital al puerto de Caldera está en entredicho.
Ante las denuncias por parte de la firma IMNSA —fiscalizadora de la obra— sobre presuntos incumplimientos en las especificaciones de calidad exigidas para ambos productos, la administración inició una investigación.
Como parte del estudio se le exigió a la empresa constructora y al concesionario realizar pruebas de laboratorio sobre la eficacia de los materiales que están utilizando.
Además el Poder Ejecutivo le pedirá la ayuda al Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica para desarrollar sus propias pruebas.
De hallarse deficiencias en la calidad de los productos utilizados se le ordenará a la compañía concesionaria la demolición de la estructura y la colocación de materiales que cumplan las especificaciones técnicas, así lo confirmó Hadda Muñoz, directora del proyecto vial.
El proyecto de construcción de la vía a Caldera le fue encomendado a la sociedad europea Autopistas del Sol, por $230 millones. Los trabajos se iniciaron en enero del año pasado y deberán concluir en julio de 2010.
LA REPUBLICA quiso conocer la posición del grupo concesionario de la carretera a Caldera, pero al cierre de edición no había dado respuesta a un cuestionario que se le envió.
Los estudios que se ordenaron realizar al concreto serán para conocer si este ha cumplido con los estándares de resistencia exigidos en el contrato, como señaló la consultora contratada para fiscalizar la construcción de la carretera, comentó Muñoz,
La metodología empleada en la colocación de la mezcla asfáltica también está bajo la lupa, ya que se denunció que en los tramos fiscalizados no se colocó una capa de liga como se convino en el contrato.
Esa emulsión que —según el estudio de la consultora que fiscaliza la obra— se dejó de colocar, sirve para adherir la capa asfáltica con la base de la carretera.
Las presuntas deficiencias en los materiales utilizados en las bases de la carretera forman parte de las 21 inconsistencias que estudia en este momento el Consejo Nacional de Concesiones (CNC) y la dirección del proyecto vial, en respuesta a las denuncias realizadas por IMNSA.
Para analizar los resultados de los estudios de calidad que se realizan, la directora del proyecto vial adelantó que está integrando un comité técnico. Se estima que el informe final esté listo en un mes.
El uso de menos dispositivos de seguridad para manejar el tránsito durante la construcción de la carretera es otro de los incumplimientos que habría tenido la empresa a cargo del proyecto.
En ese sentido, las autoridades corroboraron que las divisiones de plástico que se emplearon estaban sucias, llenas de agua y más separadas una de otra de lo que se sugirió. Lo que procede en este caso es el cobro de una multa, asunto en que está trabajando el CNC, aseguró Muñoz.
Se intentó conocer si ya se tenía el monto que se le cobraría a la empresa por este eventual incumplimiento, pero se nos dijo que Guillermo Matamoros, viceministro de Concesiones, no podía atendernos hasta hoy.
Posibles daños al medio ambiente y a acuíferos que estaría generando la construcción de la carretera, falta de drenajes y mal manejo de los botaderos forman parte de los incumplimientos que se estarían dando en la construcción de la carretera y que también son fuente de estudio por parte de las autoridades.

La primera fase de la carretera, entre el Gimnasio Nacional en la Sabana y Ciudad Colón, entró a operar a finales de abril, pero no fue hasta la semana anterior cuando se habilitó el cobro del peaje, luego de que el Gobierno aceptara las obras realizadas hasta ese momento.
La nueva ruta tiene una extensión de 77 kilómetros. Con su construcción
se busca dotar a los exportadores e importadores de un paso con un relieve más plano para desplazarse hacia el puerto de Caldera, el más importante del Pacífico por donde ingresa alrededor del 20% de la carga que se trasiega en el país.
Este proyecto vial es el primero que se realizó mediante concesión de obra pública. Ese modelo le cede a la empresa privada el financiamiento, construcción y operación de una obra de infraestructura de interés nacional y le permite el cobro de una tarifa a los usuarios por un tiempo determinado para recuperar la inversión y tener ganancias.
En este caso la concesión es por 25 años, en tanto que la tarifa convenida en el contrato fue de $2,7 por todo el recorrido, con la posibilidad de ajustarla de acuerdo con la inflación internacional y la devaluación del colón.