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Embajador costarricense dio a conocer memorándum que se mantenía oculto desde junio del año pasado
Burgués reveló secreto sobre relaciones con China

Costa Rica se comprometía a cerrar embajada en Taiwán y a analizar dar prioridad a empresa asiática para refinería regional


Luis Valverde
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La compra por parte de China de $300 millones en bonos de deuda de Costa Rica formó parte del acuerdo suscrito entre ambos países para el establecimiento de relaciones diplomáticas.
La transacción consta por escrito en el memorándum de entendimiento firmado por ambos países el 1º de junio de 2007, para el cual ya se habían realizado algunas negociaciones previas en el ámbito diplomático.
La información fue dada a conocer ayer luego de que la Cancillería costarricense recibió un informe de Antonio Burgués, embajador nacional en Pekín, en el cual no solo alega que no tuvo nada que ver en la negociación de los llamados “bonos chinos”, sino que también adjuntó el memorándum en el que Costa Rica y China suscribían relaciones diplomáticas.
En el constan varios compromisos que tanto el Gobierno costarricense como el de Pekín firmaron.
El primero de ellos establece que una vez firmadas las relaciones diplomáticas, Costa Rica debía cerrar las relaciones con Taiwán, “retirando su personal de embajada en un lapso no mayor de un mes”.
En el segundo apartado del documento, Costa Rica también se compromete a no establecer en el futuro, ningún tipo de vínculo con los taiwaneses; sin embargo China se comprometía a no poner objeción al mantenimiento de relaciones económicas, comerciales científicas, tecnológicas, educacionales y culturales, de
carácter no oficial, por parte de la República de Costa Rica con Taiwán.
Los restantes puntos detallan el compromiso chino para la compra de bonos por $300 millones, el otorgamiento de 20 becas gubernamentales para cursar estudios en la nación asiática y la designación del país como destino turístico para los asiáticos.
Asimismo, se determinó la necesidad de que el Gobierno chino “alentara” a las empresas de su país a efectuar negocios en territorio costarricense, incluso ante la “eventualidad de que una empresa china sea adjudicataria, con derecho a voz, en el proyecto de Refinería Mesoamericana”, Costa Rica le otorgaría prioridad.
Otros puntos del acuerdo establecían el apoyo para que Costa Rica ocupara un puesto en el Consejo de Seguridad de la
ONU.
El memorándum sobre el establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países también había permanecido oculto hasta ahora, pese a que LA REPUBLICA había solicitado el documento desde julio del año pasado, pero en carta fechada el 1º de agosto, la Cancillería costarricense negó la información, alegando “normas y disposiciones diplomáticas, jurídicas y constitucionales” que nunca explicó.
En su argumentación ayer, para dar a conocer el memorándum de establecimiento de relaciones diplomáticas, Burgués aduce que no fue nombrado como embajador hasta el 1º de agosto de 2007, razón por la cual no tuvo participación alguna en la negociación, pese a que aún funge como directivo en el Banco BCT, actual subcustodio de los bonos.
Asimismo, menciona que en varias ocasiones advirtió sobre la “imposibilidad” de no hacer pública la información.
“Desde aquel momento (setiembre de 2007) le informé al señor Yang Wanming (en ese momento fungía como subdirector de política para América Latina de la Cancillería china) la imposibilidad de no hacer públicos todos los acuerdos, que fueran a suscribir ambos estados, de acuerdo con la legislación costarricense”, expuso Burgués en la misiva.
Sobre el tema también se procuró la versión de las autoridades de Relaciones Exteriores, pero el canciller Bruno Stagno se encuentra fuera del país, y no fue posible obtener la versión del vicecanciller Edgar Ugalde.
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