Después de ser sancionado por doping, Alex Rodríguez ha sido una carga muy pesada para los Mulos; ganará $21 millones en su último año de contrato, el 2017. Mlb.com/La República
Después de ser sancionado por doping, Alex Rodríguez ha sido una carga muy pesada para los Mulos; ganará $21 millones en su último año de contrato, el 2017. Mlb.com/La República

Conquistaron la Serie Mundial de 2009, su último título grande; barrieron en el 98-99 y 2000. Han sido los mejores del mundo en 27 oportunidades.
Pero en julio de 2010 falleció “El Jefe”, George Steinbrenner, y se cerró la billetera.
Sin embargo, con el paso de los años, los millones de dólares que genera la franquicia comercial más poderosa del planeta, junto al Real Madrid y el Manchester United, les alcanzó a los descendientes de “The Boss”, sus retoños Hall y Hank para firmar contratos millonarios con beisbolistas que se hicieron viejos y quedaron, para su beneficio personal, amarrados al club. La lista es larga, pero queda reflejada en jugadores como Alex Rodríguez, C.C. Sabathia, Marc Texeira, Carlos Beltrán y otros, con quienes los Bombarderos del Bronx no volvieron a ganar nada.
Víctima de ese paso en falso de la gerencia de los Mulos, de pagar caprichos sin recibir nada a cambio, fue uno de los ídolos de los fanáticos del Bronx, el segunda base Robinson Canó, quien pidió $24 millones anuales por diez temporadas, no se los pagaron y se fue para Seattle.
Los Yanquis entraron en picada; sus leales seguidores, millones en la ciudad que nunca duerme y más millones en cualquier rincón del orbe, tuvieron que asimilar con mucho llanto y dolor, el retiro de beisbolistas que fueron y son inmortales de la franquicia.
Se fue Bernie Williams en octubre 2006; Jorge Posada en setiembre 2011; Mariano Rivera en setiembre 2013 y dos días después, Andy Pettitte y el grandioso representativo del Bronx quedó huérfano cuando el Capitán América, el idolatrado Derek Jeter también se retiró en setiembre 2014. “Los Fabulosos cinco”, ya no estaban en el equipo.
El golpe emocional y deportivo ha sido fuerte y los Yanquis siguen sin levantar cabeza. Ganaron plaza de comodín la temporada anterior, pero fueron barridos por los Astros de Houston en un único juego que decide quién va a los “playoffs”.
En la campaña actual, los Bombarderos se quedaron sin municiones y a pocos días de que se cierre el plazo para vender o comprar jugadores, no se sabe la ruta que tomará la dirigencia del club.
Ocupa el cuarto lugar en la División Este de la Liga Americana; juega para porcentaje de .500, pero tiene arriba a novenas muy fuertes como Baltimore, Boston y Toronto.
En la lucha por el comodín, está a tres juegos del primer lugar, pero con siete equipos por encima de ellos.
Por eso los analistas dicen que estos Yanquis no van para ninguna parte y si deciden tirar la toalla a mitad de campaña, tratarán de vender a su binomio de cerradores de oro, Andrew Miller y Aroldis Chapman. Caso contrario, si van a meterse en la pelea, urgen de un par de abridores de peso, un receptor, un antesalista y un inicialista que reemplacen a una tripleta de jugadores que ha sido un completo fracaso en temporada: McCann (batea .230), Headley (.250) y Texeira (.188).
Lo positivo dentro de la organización, es que están por terminar contratos millonarios de jugadores viejos (a Sabathia y A-Rod) solo les resta una temporada, lo que dará oxígeno a la tesorería del club, para reconstruirlo, eso sí, a partir de 2018.

¡Bombarderos sin bombas!

Ver comentarios

Notas Anteriores

Lunes 04 Julio, 2016

Atajan la frustración

Porteros con calidad y renombre están a la sombra en sus clubes, pero no piensan en el ...