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Blando terror ochentero

• No hay virtudes dignas de mención, en el insípido refrito de una película prescindible

Noche de graduación sangrienta
(Prom Night)
Dirección: Nelson McCormick. Reparto: Brittany Snow, Scott Porter, Jessica Stroup, Dana Davis. Duración: 1:28. Origen: Canadá-EE.UU. 2008. Calificación: 3.

El insípido refrito “Noche de graduación sangrienta”, marca el innecesario retorno de un subgénero del terror, conocido como “slasher movies”: literalmente, películas de acuchilladores. Aquí, el argumento se reduce a una situación básica: un asesino masacra metódicamente a un sinnúmero de víctimas jóvenes, casi siempre colegiales o universitarios, fiesteros y promiscuos.
El auge de este torpe filón se dio en los años 80, a raíz del tremendo éxito comercial de “Halloween” (1978), “Viernes 13” (1980) y sus respectivas secuelas. En su época, la versión original de “Noche de graduación sangrienta” (Prom Night, 1980) triunfó en la taquilla, pero no pasó a la historia exactamente como un clásico. Dirigida sin pena ni gloria por Paul Lynch, se recuerda únicamente por la intensa presencia de Jamie Lee Curtis, la inolvidable protagonista de “Halloween”.
La simple existencia de una versión actualizada de esa cinta prescindible, indica el pésimo estado de salud en el que se encuentra el cine de los escalofríos. Lo más curioso de esta inepta realización es que parece una copia censurada de su predecesora. Antiguamente, “slasher” era sinónimo de violencia extrema y desnudos gratuitos. Hoy, esos factores han desaparecido, para dar lugar a una diversión blanda, macabra hasta cierto punto, truculenta pero no tanto, concebida para el disfrute de un público adolescente.
A la cabeza de un reparto completamente opaco, Brittany Snow interpreta a Donna Keppel, jovencita de clase alta, quien acaba de terminar sus estudios en un colegio exclusivo. Acompañada por su novio, ella acude al baile de graduación en un hotel lujoso. Lo que debería ser uno de los momentos más alegres de su vida, se convierte en una velada de pesadilla.
Tres años atrás, Donna fue acosada por Richard Fenton, un profesor psicópata enamorado de ella en forma obsesiva y enfermiza. Fenton masacró la familia de Donna, degollando a su madre frente a sus propios ojos. Ahora, el policía que se encargó del caso recibe una noticia preocupante: Fenton se fugó de la cárcel, lo cual representa una grave amenaza para la muchacha y sus allegados.
Nelson McCormick debuta en el largometraje, después de trabajar en televisión por 15 años. El realiza una labor mediocre, coreografiando elaboradas secuencias de persecución y matanza, que generan poca tensión y ninguna sorpresa. En “Noche de graduación sangrienta”, todo es rutinario y predecible, concretando un producto insignificante, que se olvida enseguida.
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