Pronto las 40 entidades que colocan créditos con dineros del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) o aquellas que quieran entrar como operadores deberán llevar cursos especializados y tener estándares especiales para formar parte del sistema.
Ya el SBD tiene un convenio con la Universidad Estatal a Distancia para generar un técnico y un posgrado en Banca para el Desarrollo.
“Vamos a generar los estímulos y la obligación para que los operadores financieros deban mandar a su personal a capacitarse en estos programas, mediante una visión de largo plazo para la creación de capital humano de calidad que atienda al público”, explicó Miguel Aguiar, director ejecutivo del SBD.


Asimismo, para aquellos que quieren ser operadores del sistema se está creando “una especie de franquicia” para que existan estructuras mínimas de análisis de créditos, reglamentos y gobierno corporativo, entre otros.
“La idea es que cuando las entidades lleguen y quieran formar parte del sistema, tengan un ‘kit de herramientas’, luego reciba las capacitaciones y si cumple con todo, quede acreditado”, dijo Aguiar.
Este sistema logró colocar más de ¢20 mil millones en créditos en los primeros tres meses del año, a diciembre del año pasado la cifra acumulada era de ¢199 mil millones, en un total de 25.962 operaciones crediticias.
Las que más colocan créditos son las instituciones no reguladas, como algunas operadoras rurales, mientras que el Banco Nacional y el Banco de Costa Rica son los que más dinero desembolsan en sus distintos programas.
La ley indica que del total un 40% debe estar colocado en actividades agrícolas, hoy es cerca del 53%.
Los dineros del SBD se ejecutan por medio de entidades financieras u operadores inscritos, que deben inscribir sus distintos programas crediticios para poder ofrecer los servicios.
A finales de noviembre de 2014 se modificó la ley de 2008, con lo cual se impulsaron diferentes mecanismos para financiar y promover proyectos.
También se logró que luego de la publicación del reglamento en marzo del año pasado, se pudieran utilizar los recursos del Fondo de Crédito para el Desarrollo (peaje bancario) que estaban sin utilizar, unos ¢270 mil millones.


 

 

Ver comentarios

Notas Anteriores