Audi dará el puntapié a VW
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Audi dará el puntapié a VW

Volkswagen AG dará el puntapié inicial a su mayor renovación tecnológica en casi dos décadas cuando la mayor automotriz de Europa remodele el Audi A3 el año que viene.
El compacto Audi será el primero de más de cuarenta modelos en el que se usarán una serie de componentes estandarizados como ejes, columnas de dirección y chasis.
Usar las mismas autopartes en distintas marcas como VW, Skoda y Seat podría reducir los costos en 5.000 millones de euros ($6.500 millones) anuales, pese a que crea el peligro de que se repitan los retiros de vehículos defectuosos que afectaron a Toyota Motor Corp., dijeron los analistas.

“Si algo sale mal, uno podría sufrir una epidemia”, señaló Christoph Stuermer, analista de IHS Automotive en Fráncfort. “Cuanto más conectadas están las estructuras, mayor es la amenaza de contagio”.
La tecnología, que podría ser utilizada en 3,5 millones de autos pequeños y medianos al año, será beneficiosa para el plan de Volkswagen de convertirse en la automotriz más grande y rentable del mundo en 2018, superando a Toyota y General Motors Co.
El fabricante de Wolfsburgo, Alemania, estima que podrá reducir los costos de producción en un 20% y el tiempo de montaje en un 30%.
El enfoque de VW es más agresivo que los sistemas para compartir componentes que se han popularizado en la industria automotriz. Bayerische Motoren Werke AG anunció que bajará el costo de construcción del sedán Serie 3, que llegará a los salones de venta en febrero, en un 7 a un 9% utilizando autopartes del compacto Serie 1 y el mediano Serie 5.
La tecnología brindará la base de modelos de VW que van desde el subcompacto Polo al mediano Passat y representan el grueso de las ventas de la automotriz. La compañía podrá producir autos de diferente marca en la misma planta.
Volkswagen no planea cerrar fábricas o despedir trabajadores y dijo que en cambio ahorrará dinero simplificando y agilizando el proceso de montaje de los autos.
“Puede haber muchos beneficios, inclusive un menor tiempo de montaje y mayor flexibilidad”, explicó Ulrich Hackenberg, responsable de desarrollo de VW. “Estamos creando un sistema que nos permite producir vehículos basados en esta arquitectura en cualquier fábrica”.
La iniciativa constituye la mayor renovación tecnológica desde que Ferdinand Piech, presidente y ex máximo responsable ejecutivo, llevó a la compañía a utilizar plataformas comunes en los comienzos de la década de 1990 como parte de un esfuerzo para reducir las pérdidas.
El fabricante ha reservado 62.400 millones de euros de su presupuesto quinquenal para invertir en plantas, vehículos y desarrollo.
“El programa de componentes comunes es una importantísima herramienta para mejorar la rentabilidad que otras compañías no utilizan” debido a su complejidad, expresó Juergen Pieper, analista de Bankhaus Metzler en Fráncfort, quien calcula que la tecnología permitirá ahorrar 5.000 millones de euros en 2016. “Sin este programa de reducción de costos, no es probable que se eleven los márgenes” respecto del pico alcanzado este año.

Bloomberg 

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