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El ICE deberá ponerse al día en sus servicios para poder competir y esto incluye crear mecanismos para escapar de la telaraña que envuelve a la mayoría de los procesos en el país

Atrapado en la telaraña

El atraso del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) en poder ofrecer la calidad de servicios que las personas desean, aunque parezca increíble, se debe en parte a los robos de cable telefónico y a demoras burocráticas en los procesos de expropiación para la colocación de líneas de transmisión de comunicación.
Es decir, que esa institución no ha podido liberarse de las ataduras y problemas que históricamente le han impedido mantener sus servicios en condiciones de óptima calidad y oportunidad.
Si en otra época se le impidió a la entidad realizar los trabajos de infraestructura y modernización necesarios para el sistema eléctrico, hoy debe bregar con los robos de cable y los interminables trámites burocráticos en los procesos de expropiación que, generalmente, cuentan con apelaciones.
El sector empresarial se queja y con razón, de que el ICE está en deuda con este en materia de diversos servicios, especialmente de telecomunicaciones; señala un grave retraso en telefonía móvil y un lento avance en banda ancha. En efecto, la institución no ha podido brindar lo que este sector requiere en el tiempo deseado.
Pero si los procesos licitatorios o de expropiaciones indispensables para avanzar se retrasan en algunas ocasiones por problemas ajenos al ICE no será este quien pueda salir de ese atolladero si el país como un todo no los soluciona. Los vía crucis de estos procesos en general son bien conocidos.
Resulta que el ICE, al igual que el resto de las instituciones y que el sector privado está sufriendo las consecuencias del ¡insólito! robo de cables o de procesos de expropiación que pueden durar hasta tres años.
En efecto, esta institución deberá, al igual que lo hizo en su oportunidad el sector bancario, ponerse al día en sus servicios para competir en un mercado en donde comenzará a haber otras ofertas. Esto es saludable para Costa Rica a quien una economía mixta puede beneficiar mucho si existen los adecuados controles para el funcionamiento tanto de lo estatal como de lo privado.
No obstante, es impostergable que el país como un todo tome ya las medidas necesarias para que no solo el ICE no se vea debilitado, sino el resto de la economía, por vergonzosas realidades como lo son la delincuencia (robo de cables) y la flojera burocrática que eterniza los procesos.
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