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El país se presenta como un buen mercado para las empresas aseguradoras, que solo requieren tiempo y educación para lograr todo el desarrollo potencial

Aseguradoras, crecen lento pero seguro

Con el inicio de operaciones de las compañías aseguradoras, ante la apertura comercial en Costa Rica, este sector crece, pero lentamente.
Sin embargo, cabe pensar, y así lo ven algunos empresarios involucrados en este negocio, que el país se presenta como un buen mercado que solo requiere tiempo para lograr todo el desarrollo potencial.
Los consumidores del país estaban acostumbrados a contar con una sola aseguradora y por ello a saber que el abanico de opciones al que podían aspirar se limitaba al que esa aseguradora ofreciera.
Por la misma razón, no existe en las personas la cultura de investigar, comparar y luego decidir, de acuerdo a muy diversas ofertas, cuál es la que en su caso le conviene, por costo y cobertura.
La mayoría de quienes adquieren seguros de cualquier tipo, no está aún acostumbrado probablemente, al ejercicio indispensable en un medio competitivo para saber dónde está su mayor conveniencia.
La amplia oferta, con sus diferentes productos, coberturas y costos no hace fácil, por otro lado, que la cultura existente cambie rápidamente.
En muchos casos, se desconoce incluso la multiplicidad de variables existentes en el mercado.
El consumidor costarricense de seguros debe ser educado para que, conocedor de productos y precios, cuente con el criterio necesario para decidir si necesita tal o cual seguro y elegir el que más le convenga.
Por ello, aunque a mediano plazo, un consumidor de seguros más educado puede significar un buen mercado en este país para aquellas empresas que logren consolidarse.
Hoy existen 13 aseguradoras en el país, comparado con solo una que operaba en 2008, pero nuestro mercado está en uno de los niveles más bajos de América Latina, si se exceptúa el resto de Centroamérica.
Otro factor que podría incidir en el crecimiento de este sector de la economía es la capacidad de consumo de la clase media, que podría aprovechar una parte de la extensa gama de ofertas, aquellas que estuvieran al alcance de sus posibilidades económicas.
La calidad del servicio que brinden las empresas, en todos los sentidos, puede ir generando también un grado de confianza en el consumidor, así como un mayor conocimiento de las necesidades del mercado por parte de las compañías aseguradoras.


 



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