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Viernes, 14 de diciembre de 2018



FORO DE LECTORES


Adonde está parado el gobierno

| Sábado 06 diciembre, 2014


Lo importante para el gobierno no es saber si gana o pierde, sino saber dónde está parado y si necesita ayuda. El presidente Solís tiene la palabra


Adonde está parado el gobierno

Estamos atravesando momentos difíciles. Por un lado, la furia del volcán Turrialba con sus estallidos y erupciones, por otro, las diferentes opiniones de los ciudadanos acerca de la percepción del gobierno, que por cierto no es solo del actual, sino de los que hemos tenido recientemente.
La crisis de opinión pública es seria, por fortuna, no es por problemas de gobernabilidad. Al presidente Luis Guillermo Solís le cobran algunas cosas de su mandato y los platos que rompieron los gobiernos anteriores.
A pesar de todo, seguimos adelante, con ganas de corregir, aun cuando la verdad costará lo que a un calvo cuesta la aparición de un pelo, algo casi imposible, pero se puede. Tiene el “yuyo” de sindicatos acaparadores, en especial uno formado por trabajadores repleto de bonanzas quienes temerosos por perderlas, en cada movimiento atizan a los “NINIS” bloqueadores de calles que se valen desde clavos, hasta los incendios de furgones con cuantiosas pérdidas a clase trabajadora, totalmente diferente a lo que sería el beneficio del país.
Conociendo las cosas como son y cuáles son sus verdaderos intereses, esperamos que no tengan éxito, si quienes los contratan no son humanistas ni mucho menos patriotas, sino sencillamente impulsadores de la inestabilidad social legislando en su propio beneficio, egoístas al querer que las cosas sean solo para ellos, sin tomar en cuenta que este país ha sido hecho gracias al esfuerzo de pobres y ricos.
Estos conflictos que se presentan últimamente, no deben ser confundidos con procesos de ingobernabilidad como lo creen muchas personas, ya que en Costa Rica las instituciones básicas están funcionando con normalidad. El Poder Ejecutivo, sus ministros, el Congreso de la República, el Poder Judicial, todo está marchando bien, como también empresas fuera del gobierno, los bancos, la educación, etc. Por ahora, estamos estables y queremos que esto sea para siempre a pesar de que en el sistema político existen algunas enfermedades que, por momentos, pareciera que se están volviendo muy sintomáticas.
La pobreza y la injusticia son algunas de ellas que a veces producen desesperanza e inestabilidad, un mal que en otras naciones ya se les fue de las manos.
La miseria, los robos y asaltos de todos los días con una criminalidad en aumento, nos comienzan a tomar del cuello, se siente la asfixia, casi igual que lo que tenemos por años con el narcotráfico que podría llegar a desequilibrarnos si el gobierno no toma en este momento al toro por los cuernos.
Ya no es blablablá, sino jugársela si de verdad lo que se quiere es cambio. Nuestra institucionalidad debe ser tenaz y estable, que soporte el movimiento de toneladas de peso sin agrietarse, tomando en cuenta que ya ha aguantado demagogias, ineficiencias y abusos.
Lo importante para el gobierno no es saber si gana o pierde sino saber dónde está parado y si necesita ayuda. Si descubre cuál es su verdadera situación, el enemigo no tendrá asegurada la victoria. El presidente Luis Guillermo Solís tiene la palabra.
 

Eliseo Valverde Monge