Humberto Pacheco

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Martes 1 Julio, 2008

TROTANDO MUNDOS
Acción y Omisión Ferroviaria

Humberto Pacheco

El Presidente del Incofer nos hizo saber el malestar de su actual Junta Directiva por nuestras manifestaciones sobre la labor realizada por esa institución y por sus diversos directores en los doce años que han transcurrido desde que el Gobierno clausuró los ferrocarriles. Para hacernos las aclaraciones nos invitó a un diálogo en su oficina al que gustosos concurrimos.
Allí Don Miguel amablemente nos explicó que no fue la junta que él dirige desde el 2005, que “se ha esforzado por poner a funcionar un tren metropolitano con las uñas”, sino el Consejo Nacional de Concesiones que la tomó bajo su dirección, quien fracasó con la más reciente licitación. La Contraloría la rechazó por defectos de forma y, según don Miguel, también la rechazará por el fondo cuando le toque esa revisión.
De las explicaciones de don Miguel nos quedó claro -no tenemos reparo en reconocerlo- que la actual junta ha puesto su mejor empeño en echar a andar tramos del tren que progresivamente lo lleven de San Pedro a Heredia, prácticamente sin recursos, obrando a conciencia en su esfuerzo por lidiar con un monstruo desfinanciado y obsoleto. También quedó claro que el transporte de carga ha crecido bastante.
Pero como le hicimos ver a don Miguel, en nuestras críticas no nos referíamos a personas específicas, sino a la gestión de más de una década de la institución y a las licitaciones fracasadas por diversas razones inaceptables que, como él mismo nos confirmó, llegan a tres en doce años. No es posible que no se puedan diseñar licitaciones apegadas a derecho que no reboten en la Contraloría. Esta no inventa las objeciones, sea de quien sea la culpa de las mismas.


Lo que está haciendo la actual junta directiva con un gran esfuerzo y con visos de factibilidad, sobretodo ahora que le dieron un poquito de oxígeno, debió hacerse en 1996. Doce años para echar a andar un viejo tren de Heredia a San Pedro es muy poquito muy tarde, sin perjuicio de la integridad de la actual Junta Directiva.
Don Miguel y sus compañeros no pueden quejarse de nuestras críticas sí no han informado a la opinión pública de los hechos de su descargo. A los doce años ya no es razonable no señalar responsables para “no echar más leña al fuego”. El país tiene derecho a saber con claridad que ha pasado y quienes son los responsables de que no se haya realizado la magna obra de dar en concesión los ferrocarriles nacionales. Por éstos entiéndase de San José a Limón y a Puntarenas y, soñando un poquito, desde esos destinos, allende. Imagínense la maravilla y la economía de que la carga se moviera en su mayoría por ferrocarril eléctrico y el grueso de los vecinos de Guanacaste y Golfito pudieran viajar en tren a San José!
El curso de la historia le pasara la factura - sobretodo la petrolero-ecológica- a los presidentes Otilio Ulate y José María Figueres. El primero por vanagloriarse de llevar a San José a la modernidad suprimiendo el maravilloso tranvía que nos trasladaba a la escuela cuando éramos niños, y que cruzaba San José de este a oeste y de sur a norte. El segundo por completar esa trágica faena clausurando el ferrocarril.
Sí, don Miguel, Ud. tiene razón, hay que echar a andar el tren metropolitano aunque éste no sea más que un tranvía grande, porque un negocio clausurado es casi imposible venderlo. Pero necesitamos saber el porqué y “porquien” de todas las desacertadas decisiones que se han dado en torno a este asunto, sea quien sea el que las tomó.

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