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El actual Ministro de Obras Públicas y expertos en temas viales coinciden en que es necesario acompañar las inversiones de infraestructura con una política de transporte masivo que invite a las personas a dejar su vehículo en la casa


Un respiro necesario para la capital

La ciudad de San José necesita desahogarse del alto tránsito vehicular que sufre diariamente, pero las soluciones que se ofrecen están a años de volverse una realidad.
Es evidente que ha faltado planificación urbana, pero también el exceso de trámites burocráticos hace imposible que se puedan cumplir todos los planes.
Todos los días circulan por el casco central más de 260 mil vehículos, de los cuales, un alto porcentaje lo hace solamente porque no existen suficientes vías alternas para cruzar el Valle Central de un lado al otro.
Lo peor puede suceder en los próximos años cuando se construya la ampliación de las autopistas General Cañas y Bernardo Soto, que se dirigen hacia la ciudad de San Ramón.
Esta vía se construirá mediante un proyecto de fideicomiso, el cual incluye la construcción de radiales adicionales para conectar Heredia, Belén, Sarchí y la nueva carretera a San Carlos con esta ruta principal.
De este modo, la remozada ruta sería un atractivo para que más vehículos la utilicen. No obstante, sin soluciones viales que acompañen esa ampliación podría hacerse un colapso mayor, especialmente en el sector de la Sabana, tal como consigna LA REPÚBLICA en su edición de este lunes.
Las soluciones ya existen, o por lo menos están planeadas: un segundo anillo periférico, que inicialmente saldrá en algún punto cercano al Conservatorio de Castella hasta llegar hasta la Ruta 32. Este pequeño segmento sería la punta de lanza de un proyecto más ambicioso que busca tocar otras rutas importantes como la Ruta 27 y la autopista Florencio del Castillo, hacia Cartago.
Este proyecto forma parte de un conjunto de opciones viales prioritarias, dado a conocer recientemente, y que forman un punto de acuerdo entre el gobierno con profesionales y académicos, reunidos en el Grupo Consenso.
Otras obras de esta lista prioritaria son el famoso túnel entre la Florencio del Castillo y la rotonda de las Garantías Sociales, y un túnel entre avenida 10 y San Pedro de Montes de Oca.
Sin embargo, la única obra que cuenta con financiamiento es la vía de Circunvalación, la cual ya está al tope de su vida útil.
Nadie duda que todas estas obras son necesarias para la capital, pero también es cierto que el tráfico seguirá creciendo, lo que impide creer que estas serán soluciones definitivas.
El actual ministro de Obras Públicas, Carlos Segnini, así como expertos en temas viales, coinciden en que es necesario acompañar estas inversiones con una política de transporte masivo que invite a las personas a dejar su vehículo en la casa cuando se trasladen a la capital.
Los planes que están a la vista son el tren eléctrico, que uniría San José con las ciudades cercanas, y fortalecer las rutas intersectoriales. El tren podría licitarse en junio, siempre y cuando en la Asamblea Legislativa se apruebe una ley para el fortalecimiento del Instituto de Ferrocarriles, que traería consigo el financiamiento para este proyecto.
Un transporte masivo eficiente no solo ayudaría a eliminar la congestión en la capital, sino que la convertiría en una ciudad con un entorno sano y enfocado en el peatón, con más parques y centros de visitación, en lugar del caos vial que hoy reina.
 


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