Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 6 Marzo, 2013

Esperemos que no termine la concesión de la carretera General Cañas en los tribunales por varios años mientras las vidas y propiedades de tantos habitantes se ponen en juego


Sí a la concesión vía a San Ramón

Un grupo de ciudadanos ha tomado la decisión de impugnar la concesión de la carretera que tan urgentemente se necesita entre las ciudades de San José y San Ramón.
Ofrecen varios argumentos para justificar su posición, algunos de bastante valor; el más fuerte es que el Ministerio de Obras Públicas (MOPT) tiene la capacidad y los recursos para realizar las obras, y no se necesita la intervención de un ente privado.
Por el bien de todos los que usamos esa vía esperemos que no prosperen las apelaciones de estas personas. Otro de tantos procesos de años en los tribunales pudiera poner en peligro las vidas de muchos habitantes; la carretera en su actual estado es una de las más peligrosas del país, especialmente en el trayecto entre la Circunvalación y el Aeropuerto Juan Santamaría.
Actualmente tres carriles en cada dirección de vehículos de todo tipo y viajando a velocidades altas usan esta vía que no tiene espaldones; en ciertos puntos cierra a dos vías porque los puentes no se ampliaron cuando agregaron el carril adicional.
Ni hablar del puente ahora conocido como de “la Platina,” que no ha logrado reparar el MOPT después de varios intentos con distintos proveedores.
Uno se pregunta de ese puente, frente a una “tormenta perfecta” donde haya en el mismo 15 o 20 camiones altamente cargados, varios buses, una docena de automóviles, y quizás en ese momento coinciden con vientos fuertes o un temblor si ¿no pudiera ocurrir una desgracia antes no conocida en Costa Rica?
¡Esta carretera hay que reconstruirla ya! Que no va a tener ocho carriles en algunos sectores y seis en otros, no importa si tiene espaldón en ambos lados. Que van a cobrar ¢4 mil para cumplir toda la ruta, no importa si construyen puentes que no se caen.
Que el MOPT con sus trabajadores y su equipo pudieran realizar la misma obra que llevará a cabo el concesionario, no importa porque durante casi una década de necesidad urgente no ha hecho nada ese ministerio.
Los sanramonenses que impugnan la concesión quizás no entienden que lo que están pidiendo requeriría una total reorganización del MOPT y por lo menos en este gobierno no ha habido voluntad o capacidad de realizar los cambios drásticos que se requieren.
Es probable que haya personas talentosas trabajando en este ministerio y que estén siendo subutilizados. Pero las pegas burocráticas son tales que no se han logrado emplear.
Se dice que la carretera costanera, terminada en el gobierno anterior, fue pagada tres veces por el pueblo costarricense antes de que se abriera en toda la ruta prevista. Comenzada en 1983, se concluyó en 2009. ¿Cómo sería el desempeño del MOPT si le fuera encomendada la vía a San Ramón? ¿Tomaría 30 años? ¿Más?
Esperemos todos que no termine la concesión de la carretera General Cañas en los tribunales por varios años mientras que las vidas y la propiedad de tantos habitantes se ponen en juego.

Carlos Denton
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