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Prospere mientras maneja un negocio familiar

Los negocios familiares son inherentemente embrollados. Con la vida personal y laboral casi inextricablemente entrelazadas, equilibrar ambos mundos es desafiante, y la gente puede terminar sintiéndose agotada, no valorada y atorada en ciertos problemas.

1. Desenrede relaciones diferentes. Para mantener la casa en orden, cree cuatro salas de discusión separadas (no silos) para interacciones específicas: una

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para gerentes comerciales, otra para el consejo directivo, una para los dueños y otra para los miembros de la familia.

2. Maneje su cerebro de “cocodrilo”. Así es como los neurocientíficos llaman a los sentimientos instintivos que afectan los procesos de pensamiento y sofocan el control del impulso. Identifique y entienda el lado sentimental del negocio para tomar decisiones racionales.

3. Desarrolle a la siguiente generación. Su papel, pese a ser central, es temporal. Prepare a sus hijos para tener éxito en el negocio desafiándolos con trabajos reales, dejando que fracasen para luego ayudarlos a recuperarse. Acepte que liderarán distintamente.

Imagínese el camino al éxito
Si está dejando las cosas para más tarde, si está atorado o si está teniendo problemas para alcanzar una meta, pruebe la siguiente técnica (aparentemente simple): Escriba su meta, visualice distintas formas posibles de alcanzarla y, finalmente, cierre los ojos e imagínese realizando cada una. La evidencia demuestra que imaginar una acción estimula las áreas de movimiento del cerebro; entonces, al visualizar los pasos que debe tomar para alcanzar cierto objetivo, “pasa corriente” al cerebro para entrar en acción. Y enfocarse en crear claras imágenes mentales también puede ayudar a reducir la ansiedad y mejorar la confianza. Esto podría parecer más desafiante si desconoce los distintos pasos que requiere para alcanzar su meta, pero la imaginación afila su atención y de hecho activa regiones particulares del cerebro que lo hacen capaz de mapear inconscientemente un camino al éxito.

Incluya escépticos en su estrategia
Los escépticos pueden descarrilar hasta las mejores estrategias. Los que creen firmemente que una estrategia está equivocada pueden trabajar en su contra o no hacerla avanzar; pero por esto es crítico involucrar a los escépticos en las primeras etapas del proceso. Ahí en cuando se puede dar mejor uso a las críticas. Fomente fuertemente que hable cualquier dubitativo para que la gente pueda ver qué podría estar mal. Estas cuestiones desencadenarán una evaluación detallada y lo forzarán a tomar la mejor decisión estratégica. Si los escépticos tienen voz en el proceso (y si escucha su retroalimentación), es mucho más probable que ayuden a concebir y apoyar una estrategia nueva y asistir en hacerla avanzar. Si nadie habla de los riesgos potenciales de una estrategia nueva, pida a los miembros de su equipo que se hagan cargo de la función: “¿De qué se preocuparía un escéptico ahora?”

TEMAS DE CONVERSACIÓN
Cómo los suertudos se vuelven más suertudos

En un estudio de jugadores en Internet, se encontró que los que habían ganado varias apuestas seguidas tenían mayor probabilidad de ganar las siguientes, dicen Juimin Xu y Nigel Harvey, de la Universidad del Colegio de Londres. Las rachas perdedoras tenían el efecto contrario, reduciendo la probabilidad de los jugadores de ganar la siguiente apuesta. El motivo aparente consiste en que después de ganar, los jugadores tendieron a hacer apuestas más seguras, creyendo (falsamente) que “les tocaba” perder; los perdedores creyeron que les tocaba ganar e hicieron apuestas más arriesgadas.

¿Debe acercarse a la audiencia al dar una charla?
La gente se siente mejor respecto a objetos y personas (ya sea positivas, negativas o neutrales) que se ven alejándose en lugar de acercándose, dice un equipo encabezado por Christopher K. Hsee y Yanping Tu, de la Universidad de Chicago. Por ejemplo, los participantes de la investigación vieron en un video a una persona de aspecto neutral y la consideraron más positiva cuando se alejaba de la cámara que cuando se acercaba hacia esta.

Editora  Melissa González
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mgonzalezLR

 

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