Para viajar a casa en Año Nuevo chino, hay que pasar una prueba
Enviar

En China, conseguir un pasaje a casa para el Año Nuevo Lunar puede ser una lotería. Primero, hay competencia por los asientos en los aviones, los trenes y otros medios de transporte para realizar 3 mil millones de viajes. Después hay que responder un cuestionario para demostrar que uno no es un robot de Internet.

La peinadora de Pekín Yan Mingyue comprobó lo bajas que son las probabilidades de lograrlo en noviembre, cuando tuvo que quedarse despierta hasta después de la medianoche para comprar pasajes de tren online tan pronto como estuvieran disponibles. Después de encontrar las mejores tarifas para el viaje de veinte horas a su casa de la provincia de Heilongjiang, Yang se topó con un problema: preguntas crípticas que debía responder correctamente para que se aceptara su reserva.

Los acertijos son parte de nuevas medidas de ciberseguridad destinadas a evitar que los revendedores se lleven grandes cantidades de pasajes para revenderlos a precios inflados. Pero, al intentar bloquear a los aprovechadores, el desconcertante proceso obstaculiza a usuarios inocentes de la Red como Yang.

“Las preguntas eran ridículamente difíciles y, cuando logré responderlas correctamente después de varios intentos, los pasajes que quería ya no estaban”, contó la joven de 21 años. “Ahora es demasiado tarde. Se han agotado hasta los pasajes de pie para las fechas que quería y también los pasajes aéreos de clase económica. Los de clase business son demasiado caros”.

La mayor migración

Las festividades del Año Nuevo chino, también conocidas como Festival de Primavera, paralizan la segunda economía del mundo durante una semana. Si bien comienzan oficialmente el fin de semana de 6 de febrero, la corrida para hacer reservas para el período de viajes de cuarenta días que se inicia el 24 de enero empezó cuando los pasajes salieron a la venta a fines de noviembre.

El Ministerio de Transporte de China prevé que se realizarán más de 2.900 millones de viajes de pasajeros, entre ellos 332 millones en las redes ferroviarias del país, durante el período de Año Nuevo. El viajero promedio recorrerá 410 kilómetros (255 millas), pronosticó el ministerio.

Esa magnitud de viajes, que para muchos chinos es el único traslado a su hogar que harán en un año, hace del Festival de Primavera una época especialmente redituable para los revendedores. En las primeras dos semanas de ventas de boletos online, la policía ferroviaria detuvo a 85 revendedores de pasajes y decomisó más de 6.000 boletos auténticos y 12 mil falsos en una campaña en todo el país, informó la agencia de noticias oficial Xinhua el 11 de diciembre.

Para detener a los tramposos, en 2009 se dictaron normas que exigen a los compradores de pasajes identificar a los pasajeros para quienes se hacen las reservas. Después que las ventas pasaron a Internet a través del sitio de reserva de pasajes de tren 12306.cn, revendedores avezados en tecnología crearon programas de computadora para comprar pasajes en forma masiva. Eso llevó a la implementación de medidas de seguridad cada vez más estrictas que culminaron con las preguntas agregadas al sitio web a fines de 2015.


Ver comentarios