Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 6 Enero, 2015

Tome acción y deje de planear y pensar. Puede durar máximo un día para planear su año. El qué, el cómo, cuándo, cuánto y con quiénes; pero no siga pensando y analizando. Eso es una excusa para tomar acción


¡Inicie un 2015 positivo!

¿Se considera usted uno de esos que siempre ve la mancha en la sábana blanca?
Para las personas que siempre ven los defectos y problemas, esas frases de pensamiento positivo son algo similar a decirle a un corredor ocasional que mañana tiene que correr una maratón de alto rendimiento. Todo cambio requiere de consciencia, práctica y perseverancia.

1. Practique la fe: “¡La fe mueve montañas!”…, le aseguro que creer en Él le traerá mejores resultados. Podría decirle que inicie una serie de lecturas de libros que le ayudarán a ser más positivo, pero el mejor de ellos y el más completo, es la Biblia.
2. Establezca metas razonables. La gran mayoría de las personas que tienen dificultades con el positivismo tienden a ponerse metas inalcanzables. Establecer metas diarias que ayuden a establecer una rutina ayudará hacer que esa gran meta anual sea cada vez más fácil de obtener.
3. ¡Cuide lo que dice! Haga una lista de las frases que normalmente usa para convertirlas en positivas y de aliento. Sustituya el “tengo que…!” por la frase “Elegí  o decidí hacer…”. Esto no solo le ayuda a ser más positivo, también crea el compromiso personal de tomar acción.
4. Si tiene la costumbre de quejarse, haga una lista de todas las cosas buenas que tiene a su alrededor y dé gracias por cada una de ellas. Si no las reconoce, cuida y agradece, ¿cómo las va a mantener? ¿Qué pasaría si le dijeran que hoy le van a quitar todo aquello por lo que no dio gracias el día anterior? ¿Con qué o quién amanecería hoy?
5. Tome acción y deje de planear y pensar. Puede durar máximo un día para planear su año. El qué, el cómo, cuándo, cuánto y con quiénes; pero no siga pensando y analizando. Eso es una excusa para tomar acción.
6. ¡Dese premios! No tiene que ser algo caro o irse de fiesta. Además de tener sus metas escritas en un lugar visible todos los días, de igual manera tenga visibles sus logros diarios. No importa lo pequeños que estos parezcan.
7. ¡Eleve sus manos!  Los humanos y otros animales tienen posturas que expresan poder y regocijo. Elevar las manos es una de ellas. Como cuando el maratonista llega a su meta… lo celebra llevando sus manos al cielo. Busque una forma de celebrar físicamente ese momento de triunfo. Practíquelo todos los días. Le ayudará a sentirse mejor al iniciar la tarea.
8. Ceda el control y viva en contentamiento, esta podrá ser la más difícil de todas. No siempre las cosas resultarán como uno quiere. Incluso en momentos difíciles, pregúntese qué debe aprender del proceso. Muchas veces que he vivido momentos como esos, me he amarrado a Dios y le doy gracias. No era lo que esperaba, pero tiempo después, me di cuenta que era lo mejor para mí y los míos.
9. Aléjese de las noticias por un tiempo hasta que logre hacer el cambio. Busque rodearse de gente que lo incentive.

Inicie su día preguntándose lo siguiente: ¿cuál de mis metas me tiene más entusiasmado hoy? ¿A quién voy apoyar o servir hoy? (quitar la atención del “yo” será muy importante para este proceso) ¿Por qué debo estar agradecido o agradecida? ¡Estoy segura que son muchas! ¡Feliz 2015!

Mónica Araya E.