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Viernes 26 Abril, 2013

Para la celebración de este décimo tercer aniversario (Día Mundial de la Propiedad Intelectual), se ha escogido el tema “Creatividad: La Nueva Generación”


Día Mundial de la Propiedad Intelectual      

En conmemoración de la entrada en vigencia del Convenio de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) en 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas, eligió el 26 abril para celebrar el Día Mundial de la Propiedad Intelectual.
En la actualidad, los derechos otorgados al producto de la creación de la mente humana, conocido como Propiedad Intelectual (PI) se han convertido en un tema fundamental para los gobiernos, las empresas, la sociedad civil, los científicos y los creadores en general.
Para determinar su importancia, basta con meditar en el impacto que ha tenido la creatividad y la innovación en el desarrollo de las naciones a través de la historia de la humanidad, en donde la capacidad de invención ha marcado la pauta del progreso.

La asignación de un día mundial de la Propiedad Intelectual nace, con el afán de difundir, fomentar, sensibilizar y promocionar su uso estratégico en las políticas públicas de los países. Para ello, cada año la OMPI asigna una temática diferente en torno a la cual se genera una reflexión. “Innovadores visionarios”, “Diseñar el futuro”, “La Innovación tiende puentes” y “La relación entre la PI y la innovación” han sido algunos de los utilizados en años anteriores.
Para la celebración de este décimo tercer aniversario, se ha escogido el tema “Creatividad: La Nueva Generación”.
La formación y concientización en el respeto por la Propiedad Intelectual y la búsqueda del equilibrio, en un sistema que premie la creatividad y fomente la innovación, a la vez que resguarde el interés público, indudablemente contribuye al desarrollo económico y social de los países, lo que representa un gran reto para los gobiernos hoy en día.
En este sentido, resulta fundamental el respaldo de un marco normativo de Propiedad Intelectual, ya que es la herramienta que permite, a todos aquellos que realizan esfuerzos en diferentes sectores de la industria y la cultura, ser resguardados y compensados, por los frutos de su creatividad y esfuerzo intelectual. Igual en importancia, es la educación y formación de los pueblos, tendientes a inspirar e infundir el respeto y el uso apropiado de las creaciones de terceros.
El desafío para los gobiernos es grande, pero los beneficios para el desarrollo y la cultura serán aún mayores.
Sabiamente lo dijo Albert Einstein en la década de los años 40:

“Todos los Imperios del futuro van a ser Imperios del Conocimiento y solamente los pueblos que vislumbren cómo generar Conocimientos y como Protegerlos, van a ser Naciones Exitosas”.

Roxana Cordero P., LLM
Asociada, División Propiedad Intelectual
Pacheco Coto