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Martes 3 Diciembre, 2013

Solo con niños amantes y conocedores del recurso, tendremos adultos ambientalmente sensibles a los suelos del futuro


5 de diciembre: Día Mundial del Suelo

El “SUELO” tiene ahora su Día Mundial. Este recurso que la mayoría de las veces llamamos tierra, o polvo, o hasta pensamos que lo que hace es ensuciar nuestra casa, zapatos o ropa, celebrará cada 5 de diciembre, su Día Mundial. Este año, todos los que nos sentimos comprometidos con esto nos reuniremos en el Museo de los Niños a celebrar el lanzamiento de la Alianza Mundial por el Suelo impulsada por la FAO, con el fin de reconocer su importancia.
Puede ser que su presencia, tan obvia y cotidiana, haya hecho que nos cueste reconocer el papel fundamental que el SUELO juega en la sostenibilidad de la vida en el planeta.


Debemos aceptar urgentemente que se trata de un recurso limitado y frágil, que se encuentra bajo presión creciente y que se puede perder en forma permanente con mucha facilidad si se maneja inapropiadamente. Su formación requiere cientos y hasta miles de años, por lo que su pérdida es algo que no podemos permitir.
Al suelo se le reconocen al menos ocho funciones trascendentales, ligadas con la sobrevivencia del ser humano y su equilibrio con el ambiente actual y futuro. La más reconocida de todas es, indudablemente, su rol en la producción de cultivos y animales, y por lo tanto en la seguridad alimentaria. Se dice que por lo menos un 90% de los alimentos que consumimos provienen del suelo.
Sin embargo, no menos importantes son las otras siete funciones que realiza, a saber:
-Filtraje, almacenamiento y suministro del agua para las poblaciones y los cultivos está principalmente en manos del SUELO, de ahí que la conservación de acuíferos no es algo que pueda verse independientemente de este recurso. La mitad del ciclo del agua ocurre en el suelo.
-Su función como almacenador de carbono tiene una repercusión directa sobre la mitigación y adaptación al cambio climático. Los suelos acumulan más carbono que la atmósfera y los bosques juntos.
-El determinante rol del SUELO en la producción de bioenergía lo compromete también con uno de los temas actuales de mayor relevancia.
-Su papel en el reciclaje de materiales. Es el encargado “natural” de efectuar la transformación de los residuos hasta volverlos a hacer parte integral de la tierra misma.
-El soporte que el SUELO da a todo tipo de infraestructura lo involucra directamente en cualquier proceso de expansión urbana, con el desarrollo de las ciudades y con el ordenamiento territorial en todos sus alcances.
-En asociación directa con la biosfera, el SUELO se constituye en un hábitat biológico excepcionalmente diverso, poco explorado.
-Finalmente, de manera inevitable, el SUELO actúa como el principal resguardo de toda la herencia cultural de los pueblos y de la historia evolutiva de la vida animal y vegetal. En él está nuestro arraigo.
Costa Rica tiene la particularidad de que a pesar de ser un país pequeño, su diversidad en topografía, clima y materiales originadores, ha hecho que posea una inmensa variabilidad de suelos. Esto permite que las funciones anteriormente enumeradas se expresen de muchas maneras, pero igualmente existirán muchas formas en que nuestros SUELOS se pueden degradar o perder. Las pendientes muy pronunciadas y la alta pluviosidad son dos factores naturales que incrementan la erosión; estos, aunados a un mal manejo del suelo (desnudos, sin cobertura y con preparación inadecuada), son una combinación desastrosa para el recurso SUELO.
La Asociación Costarricense de la Ciencia del Suelo (ACCS) se une a esta celebración mundial. Solo con niños conocedores del recurso, tendremos adultos ambientalmente sensibles a los suelos del futuro.

Floria Bertsch

Presidenta ACCS
www.suelos.ucr.ac.cr