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Viernes 28 Octubre, 2016

Juan Diego Castro:

“El gran problema de este país son los mediocres, vagabundos e incompetentes partidos políticos”
 

Otro segmento de la entrevista de más de una hora, efectuada a Juan Diego Castro, debido al impacto que generó la publicación anterior y a la gran cantidad de comentarios recibidos.

Para empezar, directamente, a mí lo que me interesa más, de toda esta entrevista, es ese movimiento que usted está generando en redes sociales. Usted tiene miles de miles de seguidores. Si no me equivoco, usted, ya casi, llega a los doscientos mil seguidores en Facebook, todo mundo comparte las cosas que usted dice, es un Facebook bastante actualizado donde usted está enviando mensajes a la población, tomar acciones, poner cuestionamientos sobre otros funcionarios. ¿Cuál es su objetivo con todo esto?
El objetivo es el más simple de todos: llamar a la reflexión a esta sociedad frustrada, sin sueños, sufrida, pero, sobre todo, una sociedad frustrada. Desde hace treinta años que yo me enteré de una disciplina que ha sido mi fascinación que se llama la informática jurídica me fui involucrando en muchos temas: las bases de datos, el delito informático, el habeas data. En el 91 yo publiqué un libro que se llamó Juristas y computadoras y, a raíz de eso, durante muchos años, estuve involucrado en la Federación de Informática y Derecho y analizábamos todo el impacto que, hace diez años, estaban teniendo las redes sociales, yo no sé cuándo, cinco, diez años, tal vez, alguien me dice: ‘¿por qué no se hace un Twitter?’ casi como curiosidad jurídica, porque siempre he estado vinculado con los delitos contra el honor y alguna gente cree, en este país, que en Internet usted puede decir lo que le dé la gana, igual cometés un delito en una cantina, en un estadio, en una casa, en un chat o en una red. Después comencé a probar con el Facebook y me pareció que era un invento genial para señalar y denunciar hechos de corrupción y he tenido algunas anécdotas interesantes, como lo fue el señalamiento a la corrupción del hospital Calderón Guardia, yo pienso que eso fue lo que hizo crecer a más personas que estaban interesadas en leer lo que yo publicaba.

Usted habla y dice de democracia directa, ese es un término que me parece muy interesante…
Ese es otro tema. A raíz de todos los comentarios de la gente, yo empiezo a observar más que todo como abogado y como abogado dedicado a la criminalística y a la criminología, en el fondo el derecho penal es la parte más apasionante del derecho, porque vos vas a tomar en cuenta muchas cosas, desde la psicología forense, la planimetría, la química forense, es apasionante, cualquier persona, periodista, abogado o un pianista cuando le cuentan un crimen va a querer saber qué pasa, dije yo ¿qué es lo que pasa en este país? Y resulta que yo, hace veintidós años, fui ministro de Seguridad de treinta y ocho años, si hoy, a los sesenta y uno, me ofrecen ese ministerio no tendría ni que pensarlo para decir que no, pero cuando uno tiene treinta y ocho años tiene características que se van erosionando: ideales y vanidad y cuando se juntan los ideales y la vanidad uno dice: esta es la posibilidad de lucirme, yo voy a unificar las policías, voy a acabar con la corrupción, vamos a reformar los códigos y yo aprendí muchísimo, dos años ahí y uno en Justicia. Echando el rollo para atrás digo, hombre por qué este país no funciona y la única respuesta que yo imaginé y que ahora sí estoy convencido que es la única respuesta es que el gran problema de este país son los mediocres, vagabundos e incompetentes partidos políticos. O sea, en este país no hay ningún partido político que tenga ideales, ideas, planes y honradez, todos son sinvergüenzas, todos hacen chorizos, todos son ciegos ante la corrupción y ciegos ante los problemas, entonces, qué pensé yo, hombre, hagamos un país sin partidos, inclusive hice un llamado a un paro nacional y hay un señor que ustedes anuncian en La República, Claudio no sé qué, me pegó una insultada y, claro, quién le financia sus programas, los políticos. Yo hago este planteamiento, democracia directa qué es, es una democracia en donde yo voy a ir a votar por las caras, no por los colores. Entonces, yo quiero votar por Luis Fernando que es candidato a diputado en el lugar cuatro de San José por el Partido Unidad Social Cristiana, por decir algo, entonces yo voy y voto por usted, en ese lugar, aunque usted no sea de mi partido; pero, ahora, los electores tenemos, lo que se llama la decisión del borrego, el borrego, el ternero, la vaca que va pal matadero tiene tres posibilidades de montarse en un camión, me monto en el camión rojo, en el camión verde o en el camión amarillo. No, no, me monto en el camión en que el chofer es Luis Fernando.
Cuando yo escuchaba democracia directa me sonaba algo más revolucionario, anarquista, quería preguntarle, ¿qué democracia funciona sin partidos políticos? ¿en qué país?
Yo diría, perdone que le conteste al revés, pero la respuesta es esta: ¿cuáles partidos políticos, en el mundo, garantizan una verdadera democracia? ¿Qué es una verdadera democracia? Yo la resumo en una sola cosa. ¿Tiene la sociedad civil la capacidad de definir las cosas esenciales de su país? En este país no. Bueno, yo podría hacer otra broma diciendo ‘mire, ¿acaso, en la cuna de la democracia griega, donde había genios y esclavos, había partidos políticos? ¿Para qué sirven los partidos políticos? Hablemos de Costa Rica porque, ahora, uno ve estas suculentas discusiones de la señora y el señor que están de candidatos en Estados Unidos, es de pánico, llevar a todas las damiselas y cortesanos que anduvieron con el marido de esta señora, yo no me lo imaginaba ni aquí. En la historia de los partidos políticos de este país, nosotros tenemos dos grandes partidos: los liberacionistas y los mariachis, dicho de otra manera: los figueristas y los calderonistas, de Liberación salió el PAC, de Liberación salió Carazo; mire que Liberación se ha desgastado tanto que, empezando, en los cincuentas, Jorge Rossi se salió y fundó el rossismo y ganó Mario Echandi, después vino Rodrigo Carazo, en los setentas, y le ganó a Oduber y, después vino Ottón, le fundó el PAC y le ganó Luis Guillermo que era de Liberación. En la Unidad ni se diga.  ¿Qué han hecho los partidos políticos en lo que va del siglo? ¿Cuál es el plan en la economía? ¿Qué es lo que queremos de este país en la economía? Señores, vean queremos una economía en donde se va a administrar muy bien la plata de todos, entonces, tenemos que definir varias cosas ¿cuánto estamos gastando en educación? ¿Para qué sirve la educación?¿Cuánto estamos gastando en infraestructura? ¿Para qué sirve la infraestructura? ¿Cuánto estamos gastando en la tiranía burocrática que tenemos? ¿Para qué sirve? ¿Cuánto estamos gastando en salud? La corrupción, en el Seguro Social, estoy convencidísimo, es la peor corrupción que está pasando en este país. ¿Cuánto estamos gastando en el Poder Judicial y para qué sirve? La Corte Suprema de Estados Unidos tiene nueve magistrados y nosotros tenemos veintidós, o sea, por favor. Un Ministerio Público monstruoso. Vamos a los partidos. ¿Qué nos dan? Nada. ¿Qué hacen los partidos en la Asamblea Legislativa? Nada. ¿Cuánto cuesta la Asamblea que tiene mil funcionarios? ¿Qué nos dan? ¿Qué leyes nos dan?

Cuando alguien hace una propuesta tan radical como la suya, muchas veces pasa que, por ejemplo, los libertarios dicen ‘mira, así están funcionando las cosas en Singapur’ ¿Cuál es su referencia?
No, no, no, a mí me dicen Singapur, me encanta lo de la seguridad de Singapur, pero costó medio millón de ahorcados, no, no y no. Libre mercado, olvídelo. Cuando hablamos de economía es qué economía quiere el país, qué proponen, los libertarios, por favor, el día que este país sea libertario, yo seré extraterrestre, el día que este país sea Villaltista, por el amor de Dios, un principito como estos que nunca ha hecho nada por el país, si pasó de la U a la Asamblea y ahí está metido. Ni que de los otros políticos. Para ponerle dos ejemplos, ¿cuál es la economía que quiere este país? Atrevámonos. Yo soy de la opinión que esta debe ser una república empresarial y debe funcionar como una empresa y debe estar a cargo de los empresarios y no de los políticos, pero con reglas económicas muy claras, yo soy empresario, tengo una empresa de servicios estas son las reglas, y yo tengo que pagar impuestos, y si no pago impuestos voy para la cárcel y si no cumplo las leyes laborales voy para la cárcel y si yo veo el país, las municipalidades, las instituciones como empresas, te voy a decir, ¿por qué si la Caja descubrió un fraude de siete millones de dólares con la prótesis ortopédicas por qué  le sigue comprando al que hizo el chorizo? ¿Qué empresa hace eso? Si yo descubro que en mi empresa uno de mis subgerentes hace un chorizo de esos, se va él y se van los otros. ¿Cuál es la economía que queremos? Tengo que ser absolutamente claro, este es mi sentimiento, yo voy por un país empresarial en donde nos eduquen, desde el kinder, para ser empresarios. Yo se lo planteé a un viejito empresario y me dice ‘sí, muy bonito, pero no puede ser, porque para ser empresario ya eso viene de varias generaciones atrás’, volvemos al feudalismo, yo para ser príncipe, mi abuelo y mi bisabuelo tenía que ser, no, no, no, perdón, vivimos en una democracia empresarial en donde, a los chiquitos les vamos a enseñar a ser emprendedores y empresarios, no vamos a criar, en cada niño del kinder un Bill Gates, pero ese niño va a empezar a pensar como empresario, no como nos forman, en las escuelas, para ser proletarios o para ser funcionarios. Usted va a las facultades de Derecho y todos los carajillos que están estudiando Derecho se mueren por entrar a La Corte porque, de entrada, van a ser fiscales, ganando un salario de dos millones de pesos con un año de grado, ¿para qué sirven esos fiscales? ¿A cuál muchacho, en la facultad de Derecho de hoy le enseñan a ser abogado, a tener un bufete, a dar un buen servicio y a cobrar honorarios justos? ¿A qué chiquito, en San Pedro de Turrubares, lo enseñan a ser ganadero, agricultor, empresario del turismo, minero? No se nos enseña, entonces, el gran problema es que hay una relación entre economía y educación. Tenemos una educación costosísima, con unos programas de educación superados, en este momento, en Barcelona, ya están cerrando los primeros tres grados de primeria y son aulas generales, en Finlandia es prohibido que los niños aprendan a leer antes de los siete años porque primero tienen que aprender a trabajar en equipo, o sea, en todo el mundo, la diferencia de ahí a nuestros partidos es que, ahí, sí hay planes claros, propuestas claras, pero aquí, las grandes diferencias se dan entre las posiciones coquetas de don Otto Guevara, ya es un viejo modelo, no me refiero a modelo de pasarela, ya no es el mismo muchacho aquel que fascinaba con sus encantos juveniles, el otro no tan viejo modelo, pero absolutamente descontinuado, como un carro de Cuba, el señor Villalta.

Usted dijo en una entrevista que estuve leyendo, más bien escuchando, que iba a hacer reformas en los once meses o un año que estuvo en el Ministerio de Justicia que no pudo, que pudo evitar muchas muertes ¿qué no hizo en doce meses como Ministro de Justicia?
Hice lo que me encomendó el Presidente y así está en mi reporte, en el archivo de la Asamblea. Figueres me dice ‘Juan, vos vas para Justicia, tu trabajo es, únicamente, el Registro Nacional’ yo le digo, señor cómo hacemos, porque ahí hay dos problemas, un registro corrupto, como era, y un sistema penitenciario con algunas crisis y me dice ‘no se preocupe, Mónica Blanco se encarga de lo penitenciario, usted, concéntrese en el Registro Nacional’, está bien, lo que pasa es que, ahí, estamos hablando de un muchacho de cuarenta, cuarenta y un años, además, mi pasión es los temas jurídico penales y el tema registral informático. Empiezo a hacer mi trabajo y detecto dónde están los focos de corrupción en el Registro y los aniquilo. Aparte de que pegué al techo a todos los sinvergüenzas registradores que usted entraba al parqueo y parecía una agencia de carros, solo últimos modelos tenían, entonces yo puse bloqueos, puse sistemas, se empezó a hacer un trabajo de película y se logró. A nivel penitenciario, si usted vi mis informes, se hizo más, en ese año que yo estuve, que lo que se había hecho en los dos años anteriores. El primer Ministro de Justicia fue don Enrique Castillo, un señor un caballero, además, un señor muy adinerado y después fue doña Maureen Clark, después fui yo y yo no terminé porque estuve un año, el que siguió, después, fue Fabián Volio que le tocaba cerrar todos los planes que habíamos hecho. Se construyeron cárceles, se fortaleció la Policía Penitenciaria con apoyo de la Fuerza Pública, por mi relación con la Fuerza Pública logramos entrenar, armar y hacer más policial la policía penitenciaria, no tuvimos eventos de asesinatos, de fugas, esas cosas y sí, yo fui de la línea dura: en la prisión, la gente no está de vacaciones, la gente ha cometido delitos y la prisión aquí, aunque la ley diga que es para resocializar eso es mentira, la prisión nuestra solo sirve para una cosa, para aislar, porque no resocializa, porque no se ha hecho ningún plan para resocializar y porque tenemos una casta de penitenciaristas que  tienen unos criterios espantosos. El Código Penal dice que la prisión es para resocializar, pero no puede, vamos a ver, ¿en qué país del mundo, la gente en la prisión se resocializa? Primero que todo, es un absurdo dentro del punto de vista psicológico y psiquiátrico, el que es sociópata, el que es violador, no se cura. El que es ladrón no se cura, el que es estafador no se cura.

¿Para usted es una enfermedad?
No es una enfermedad, es un problema psicológico, un chiquito que está, aquí, en la cárcel de menores, que tiene tres homicidios, suéltelo para que vea lo que hace.

No tiene que ver esto más con el problema de la pobreza, falta de oportunidades, gente que está completamente marginada y que, hablemos, por ejemplo, digamos, de alguien que se mete a robar a cualquier Más X Menos y se roba una Fanta, un pobre diablo que no tiene nada que hacer, ¿cuál es el sentido de meter a esta gente a la cárcel?
Aislarlo, no tiene otro sentido, el problema es que los aislamos en una bodega como animales, yo no estoy de acuerdo con eso. La política de la Ministra Sánchez es irresponsable, aislada de la realidad social, regional y latinoamericana, solo los peruanos intentaron hacer esa yeguada y vea cómo les fue, o sea, hay un movimiento que se llama el movimiento abolicionista, Cecilia Sánchez es mi compañera desde el 73 en la U, estuvimos en la izquierda, después ella cambió la izquierda política por la izquierda penal y es cero cárcel, pero ese ejemplito que usted me pone de un muchachito que se metió al súper, por favor, un muchachito que lo agarra a usted, en la parada del bus con un cuchillo y le pide el celular no es un miserable, perdón. La posición de Cecilia es que la sociedad responsable de la miseria tiene que aceptar a todos sus asesinos y asaltantes y asumir las consecuencias, no, ¿por qué no le da posada, Cecilia, a uno de esos chiquitos buenos, en su casa? ¿por qué los señores políticos no dicen nada? ¿Por qué los señores políticos no han hecho nada con la educación? ¿por qué los señores políticos destinan veinte mil millones de pesos a la campaña política? ¿Por qué los medios se callan, Luis? En estudios hechos en todo el mundo, en los últimos cincuenta años, la relación miseria y criminalidad, no el robito chiquitito, estoy de acuerdo con usted con el robito chiquitito, no estoy de acuerdo con Arroyo en despenalizar la venta de droga…

Usted está hablando de los partidos políticos, me gustaría preguntarle ¿cuáles son sus intenciones para el 2018? ¿quiere ser Presidente? ¿Quiere lanzarse para diputado  o quiere ser ministro de algún Presidente? ¿Qué es lo que usted quiere hacer?
Quiero estar vivo. Algunos sobrevivientes de cáncer lo primero que decimos es que todavía no sea la hora. Nadie sabe cuándo se tiene que ir. Segundo, ni Juan Diego Castro, ni, no sé, para citar a alguien que citó don Óscar Arias un día de estos, ni Kennedy, ni Gandhi, ni Óscar Arias, ni ningún ser humano del mundo puede arreglar este país. Menos un Presidente, en la situación jurídica que tiene este país que es un nudo gigantesco de leyes. ¿Quién es la persona más poderosa de este país? ¿Luis Guillermo Solís, Zarela Villanueva o el famosísimo este del Tribunal Supremo de Elecciones, Sobrado? ¿Quién es el más poderoso? Zarela Villanueva. ¿Qué controla Zarela Villanueva? La Corte, todo el aparato judicial, dentro de La Corte, es la presidenta de La Corte y la presidenta del Consejo; Zarela vota para nombrar o darle un permiso de quince días o de una semana a un funcionario; la Sala IV, por más que digan lo que digan ella la controla; la policía judicial, ella la controla, por eso tiene a este señor de jefe de la policía judicial que se quedó callado ocho meses y no contó que su suegro había sido detenido en Cuba por droga, ¿él que tiene que ver? Nada, él es inocente, pero si es el jefe de la policía en Holanda y eso pasa lo destituyen. Él debió haber dicho sino hasta que la prensa lo hiciera. El Ministerio Público, un Ministerio Público que está colapsado, o sea, es terrible para uno como abogado, litigar en un Ministerio Público que no se mueve, o sea, es una locura, bueno, la Defensa Pública, le digo lo que le falta es la Curia y la Fedefutbol. Ella manda más que el Presidente y es eterna.

¿Usted no se va a lanzar para Presidente?
No lo sé, pero usted no puede hacer nada. Si usted me dice ¿usted se lanzaría? Sí, sí me lanzaría, pero con unas condiciones muy bonitas. Una, cuál es el equipo que va a gobernar. Dos, cuál es el plan. Tres, cómo se va a financiar. Yo no tengo partido, veo las encuestas y yo me muero de risa. Yo no pago propaganda. Es más, hasta cerramos un programa que teníamos para hacer críticas al Poder Judicial para evitar enredos y cosas, pero, vea qué curioso. ¿Qué vamos a hacer, en este país, Luis, con las ochenta y un municipalidades? De las ochenta y un municipalidades, tal vez, veinte sirvan. ¿Cuánto nos cuesta tener ese montón de regidores y gente que no está haciendo nada? ¿Para qué son las siete provincias? No existen. ¿Para qué tenemos Ministerios que no funcionan? ¿Para qué tenemos una educación que no va para ningún lado? ¿Para qué tenemos un Ministerio de Transportes que, hoy, ustedes, en primera página, dicen que es más caro, ahora, lo que se va a hacer para San Ramón que lo que se iba a hacer con OAS, o sea ¿qué clase de políticos tenemos, por Dios?

Para puntualizar, porque usted dijo no sé con lo de la candidatura y así empezó Figueres…
No me compare con Figueres. Ni se le ocurra. Porque no sé, porque imagínese, soñemos que aparece un grupo de empresarios, de científicos, de profesores, profesionales de la ingeniería, de la economía, y dicen vea este es el programa que hay que hacer, o sea, vamos a hacer veinte departamentos, vamos a quitar las municipalidades, vamos con un plan de educación de película, vamos con un pacto social y económico en donde los empresarios, los trabajadores y los funcionarios vamos a acordar que con estos parámetros la sociedad se mueva así, estos serán los impuestos, así y así, vamos con un pacto de seguridad donde vamos a decir se va a quitar esto y esto, pero el que mate, robe o asalte va para el bote, pero aquí hay otro delitos que es más grave que los robos y no se sancionada nada que es la estafa que hace un daño terrible y lo otro que vamos a decir, muy bien, en la salud, vamos a funcionar así, así y así, vamos a regionalizar el país, se va a comprimir el estado, vamos a cambiar la estructura, un sueño de un viejo de sesenta y un años que le encantaría ver que este sea el jardín del mundo, la escuela del mundo y el hospital del mundo y tenemos las condiciones para vender los mejores servicios de educación con las mejores universidades y escuelas y colegios del mundo, para tener los mejores centros de investigación en cuestiones de salud y de ambiente y para tener las mejores escuelas del mundo.

Don Juan Diego, siendo las elecciones en 2018, yo dudo mucho y soy completamente escéptico de alguien que quiera ser candidato que, todavía, no tenga definido eso, lo dudo mucho. Usted, ¿ya se le ha acercado alguien?
Yo no lo tengo definido. No, nadie, ni me acerco. Cuando usted me pregunta, no lo sé, imagínese, no sé cuánto queda, como seis, siete meses para inscribir un partido, pero yo solo no tengo la intención, ni el atrevimiento para decir yo voy a arreglar esto, pero, tampoco, creo que Álvarez Desanti lo vaya a arreglar, que Figueres que se fue diez años lo va a arreglar, o que Piza, un excelente muchacho o que Otto que ha estado tanto tiempo en política hablando tanto, menos Villalta, por el amor de Dios. O sea, nadie lo va a arreglar, ni los partidos de ellos, no tienen interés.

En el rato que usted estuvo de Ministro, aparecen unas 397 personas que también se pasaron a este régimen, ¿cuál fue la naturaleza? ¿Cómo lo diferenciamos?
Los estudios técnicos que se hacían y que era lo que teníamos. Inclusive, lo asumo, era lo que teníamos a la mano. Pero hubo críticas mías al Instituto de Criminología tan severas, como en un caso, han pasado veinte años, pero yo tengo buena memoria, un caso donde está Justina Aguirre, en el Instituto de Criminología, y su hermano fue condenado ocho años y no fue un solo día a la cárcel porque le dieron un régimen tal o cual, pero no fue a la cárcel. Y yo eché a Justina y, en el Instituto de Criminología ha habido corrupción siempre. Muy fina, si usted ve la gente que yo quité de los puestos penitenciarios importantes, esa gente volvió y está ahí. Por qué los quitamos, vamos a ver la memoria y le contesto en detalle, pero no funciona, pero comparemos 395 en un proceso normal con seis mil, cinco mil, ¿cuántos presos teníamos hace veinte años, hágalo proporcionalmente, se le dispara por veinte lo que Cecilia ha hecho.