Miércoles 3 de Julio, 2013
  
  
  
Nacionales

Error del Congreso pone a Presidenta nueva brasa en sus manos

Uniones gais serían legales

No está claro si Chinchilla vetará ley aprobada por el Congreso

Un error de los diputados habría colocado en las manos de la presidenta Laura Chinchilla una nueva brasa.
Esto, porque ella tendría que avalar o vetar una ley que de acuerdo con varias interpretaciones, valida las uniones civiles de personas del mismo sexo.

Se trata de la iniciativa de la Persona Joven, la cual fue aprobada el lunes por la noche en segundo debate por los diputados. Dicha normativa abriría un portillo en uno de sus artículos para legalizar a las parejas gais ante la ley.
Se trata del punto “m”, en el que se establece el derecho “al reconocimiento, sin discriminación de las uniones de hecho”.
Ese mismo punto aclara que para cumplir con esta norma, serán aplicables únicamente los artículos 243 al 245 del Código de Familia, lo que excluye el inciso 242 que autoriza únicamente las uniones entre un hombre y una mujer.
“Durante la discusión en primer debate explicamos que la ley de la persona joven se podría interpretar con este sentido de apertura a los gais y nadie lo objetó. También lo manifesté en comisión y nadie dijo nada. Así que ahora no pueden llegar a decir que ese no es el sentido de la ley”, explicó José María Villalta, diputado del Frente Amplio.
Un detalle curioso es que la iniciativa de la Persona Joven fue avalada por legisladores de todas las bancadas, incluso los evangélicos Justo Orozco y Carlos Avendaño, notables detractores de los homosexuales.
La discusión en torno a este tema generó un gran debate ayer en Cuesta de Moras, pues antes de aprobar el acta del Congreso, varios diputados iniciaron la controversia.
Varios de ellos fueron Jorge Rojas, de Liberación Nacional, y Manrique Oviedo, del PAC, quienes indicaron que nunca votaron el proyecto de la Persona Joven pensando en validar las uniones gais.
En ese sentido, Oviedo indicó que “me siento engañado” y ofreció a la Presidenta recolectar firmas en el Plenario para solicitar el veto. Todo esto, sin sacar ningún rédito político, pues reconoce que fue un error de la Asamblea no percatarse del portillo que se abrió.
“Cuando se comete un error se apechuga, no se le endosa a nadie y en ese sentido, yo cometí un error. Por eso, este diputado está llamado a corregir el error cometido, no se le puede achacar a la Presidenta, ni mucho menos generarle más presión de la cuenta. Al aprobar la ley de la Persona Joven, jamás se pretendía modificar el Código de Familia, eso no se dijo con transparencia”, indicó Oviedo.
Cuando un proyecto de ley es aprobado en segundo debate, el único requisito adicional que debe cumplir para convertirse en ley de la República es la firma de la Presidenta.
En caso de que Chinchilla no esté de acuerdo con la ley aprobada por el Congreso, puede vetar y enviar nuevamente la iniciativa a la Asamblea con sus observaciones; solo el apoyo de 38 diputados pueden pasarles por encima a sus deseos.
Se trató de conocer la opinión de Carlos Roverssi, ministro de Comunicación, pero no devolvió el mensaje dejado al cierre de edición.

Esteban Arrieta
earrieta@larepublica.net

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