Jueves 1 de Octubre, 2009
  
  
  
Nacionales
Asiáticos celebran hoy 60 años como República Popular, y país forma parte de su nueva historia de apertura
China y Costa Rica: una corta pero intensa relación
• Tras dos años de relaciones diplomáticas gobiernos analizan nuevas vías de cooperación del gigante asiático hacia el país
• Tigre se mantiene como una de las pocas naciones comunistas en un mundo capitalista

Carlos J. Mora
cmorah@larepublica.net

El 1° de junio de 2007 marcó el inicio no solo de una relación política, sino también de un intenso intercambio en lo económico, cultural, tecnológico y comercial entre dos países muy distintos.
El primero, China, a pocos pasos de convertirse en la primera economía mundial, y con una población de más de 1.300 millones de habitantes; mientras que el otro, Costa Rica, se cobija aún bajo la sombra del subdesarrollo, y tiene alrededor de 4,5 millones de habitantes.
Las relaciones diplomáticas entre ambos países se afianzan cada vez más después de dos años de vigencia. El canje quedó claro desde un inicio: la potencia mundial vertería cooperación mientras que el país se sumaría al grueso de naciones de la comunidad internacional que reconocen una sola China.
Bajo este precepto los programas de ayuda económica, como un nuevo Estadio Nacional, la donación de ¢10 mil millones para afectados por desastres naturales y la compra de bonos de la deuda interna por $300 millones, empezaron a llegar tras la ruptura con Taiwán.
Pero los beneficios del establecimiento de relaciones diplomáticas van más allá del factor de la cooperación.
“Este vínculo diplomático impulsó a Costa Rica a acercarse al área del Asia Pacífico. En momentos de una recesión económica tener vínculos con China y Singapur significa que se abre para el país una puerta para incrementar su intercambio comercial y económico con la cuenca de mayor actividad económica”, aseguró Nuria Marín, analista internacional.
De la mano con la cooperación surgió la iniciativa de impulsar un tratado de Libre Comercio entre ambas naciones; sin embargo, el plan ha provocado un conflicto entre distintos sectores productivos.
Mientras los industriales defienden que la entrada de productos finales de China a muy bajos precios significaría un duro golpe a la economía nacional, por su parte el Gobierno apela que es necesaria para fijar medidas claras y mecanismos expeditos que regulen el flujo comercial.
Ambos sectores esperan subsanar sus diferencias y poder firmar el acuerdo comercial el año entrante, con miras a que la próxima Asamblea Legislativa lo discuta, eso sí, aseguran que no sería de mucha utilidad sin otras herramientas.
“Este tratado es un instrumento para poner las reglas claras, pero necesitamos que ambos países fijen nuevos proyectos que fomenten la competitividad y que se interesen en estos dos mercados mutuamente, además las medianas y pequeñas empresas esperarían un mayor apoyo en asistencia técnica por parte de China”, comentó Sergio Navas, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Exportadores.
A finales del año anterior, con la visita de Hu Jintao, presidente de la República Popular China a Costa Rica, ambas naciones apuntaron a analizar posibles nuevas vías de cooperación.
De este modo China anunció que invertirá $1.000 millones para ampliar la refinería de petróleo de Moín, así como el apoyo de $650 mil para la participación de Costa Rica en la Expo Shanghái, una feria comercial que se llevará a cabo en esta provincia china en mayo entrante.
El establecimiento de relaciones con la República Popular China no dejó de ser polémico, pues el rompimiento con Taiwán generó criticas por parte de algunos sectores que se oponían al cambio.


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